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Sobre el jerónimo criptanense fray Juan de Flores da una breve noticia el agustino Julián Zarco Cuevas en su obra Los Jerónimos de San Lorenzo El Real de El Escorial. Discursos leídos ante la Real Academia en la recepción pública del R. P. Fr. Julián Zarco Cuevas, de la Orden de San Agustín, el día 1º de junio de 1930 (San Lorenzo de El Escorial 1930) p. 78. De él nos dice que fue natural de Campo de Criptana y que como pintor produjo algunas obras interesantes, pero posiblemente perdidas. Como fecha de su defunción, da el 17 de noviembre de 1761.

Tal fecha es la que aparece en el margen de la sección dedicada a este fraile en el libro de memorias sepulcrales de los monjes jerónimos del Escorial, titulado Libro y Memorial de los religiosos hijos profesos de este monasterio de S. Laurencio El Real, que contiene, entre otras cosas, un índice con los nombres de los religiosos difuntos, otro con referencias de sus sepulturas numeradas y un breve resumen biográfico. Este libro es la fuente que usa Consuelo Iglesias de la Vega, de la Biblioteca del Palacio Real, para su excelente artículo titulado “Algunos artistas jerónimos de El Escorial”, publicado en la Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos, tomo LXXI, año 1963, pp. 303-327 + 5 ilustraciones. Entre estos artistas, aparece una extensa reseña referida a fray Juan de Flores en las págs. 326-327. Dado su interés, la reproduzco literalmente manteniendo las características lingüísticas y gráficas de la época presentes en la transcripción de esta autora:

Fray Juan de Flores. – Al margen derecho: “noviembre 17 de 1761”.

En esta sepultura esta enterrado el  P. Fr. Juan de Flores, natural de la Villa del Campo de Criptana en el Arzobispado de Toledo. Hijo legítimo de Juan de Flores y de Rosa Lopez, naturales del mismo lugar.

En su tierna edad le quisieron sus Padres consagrar a Dios y, no hallando en el repugnancia, antes bien mucha aficion al estado religioso, le consiguieron la gracia de habito en este Real Monasterio, y lo tomo en ocho de Henero de 1746, y desde luego descubrio vna grande humildad y resignacion para obedecer a su maestro y Prelados; a poco de profeso le mandaron dar leccion de canto llano a los Nuebos, porque era diestro en el: aunque tenia talentos y aplicacion, no gusto de proseguir, y asi suplico a Nuestro P. Prior le admitiese la renuncia que hacia; parece espuso causas razonables, pues se le admitio, pero segun percevi algunas veces, que le afeè su renuncia, conocido de que avria aprovechado; sus palabras confusas, e indiferentes, descubrían la grande humildad que procuraba occultar: Solicitan muchos ir al colegio no tanto por aprovechar y servir a su comunidad y Religion, quanto por huir del aparente trabajo del coro, y por la inclinacion al ser, pero este que pretendia no ser, y que todos sus gustos los tenía en el coro, quiso volver a el; luego que vino del colegio le hicieron corrector tercero, y quando salio de la escuela, segundo, y es cosa particular, y confirmacion de lo dicho, que a los 14 años de habito y quasi todos de corrector, le mando el Prelado ser sacristan segundo, y de alli al medio año se murio, parece fue quitarle la vida, quitarle del coro; esta era su aficion y el recogimiento de su zelda en la que despues de sus exercicios devotos se empleava en obras de manos exercicio, encomendado mucho a los Religiosos por Nuestro P. San Geronimo para huir la ociosidad, y vsado de todos los P. P. antiguos:  tenia habilidad para todo, y asi qualesquiera Religioso le buscava para lo que se le ofrecia, y como tenia vna grandisima voluntad, y corazon sencillísimo, dava gusto a todos. Su habilidad mas especial, y a que mas se dedico fue a la pintura: no tubo en esta mas principios, que su buen genio.

Lo primero que hizo aun antes de profesar fue los ramilletes y Niños que hay en el Refectorio: Pinto la Sacristia de Parraces, y la de Campillo; hizo otras cosas curiosas para Religiosos; y al ver su habilidad natural, algunos Pintores diestros dixeron que, si vbiese tenido un poco de theorica, que avria sido excelente en esta facultad: del chupar los pinceles para limpiarlos dicen que le vino su accidente: Mucho aiudaria esto al exercicio del cantar, y asi todo concurrio a que se le hiriese el pecho, lo que no quiso manifestar hasta que no tubo remedio: fue en la obediencia perfecto, pues nunca se verifico pusiesen mal semblante a lo que mandaba el Prelado; conque puede decirse que esta lo purifico para que Dios le diese el premio de los obedicnetes, que es la vida eterna, como se puede esperar de su verdadera disposicion, y prompta voluntad, conque recivio la noticia del peligro, en que se hallava: sin hacer cama se dispuso, y luego que recivio los santos sacramentos se lo llevo Dios. Requiescat in pace amen.

Todo parece indicar que era un pintor con más empeño que técnica. El texto atribuye la causa de su muerte a la costumbre de chupar los pinceles para lavarlos, lo que unido a los esfuerzos por el canto, le produjo una enfermedad pulmonar que le llevó a la muerte.

La Orden Jerónima se extinguió en España en el siglo XIX, como consecuencia de la desamortización y de la exclaustración. Dejaron los jerónimos el Monasterio de El Escorial en 1837; desde la época de Alfonso XII hasta la actualidad lo ocupan los monjes agustinos.

JOSÉ MANUEL CAÑAS REÍLLO