Etiquetas

, ,

En 1855 se inauguró el servicio ferroviario en la línea Madrid – Albacete. La estación de Campo de Criptana, incluida en esta línea, también se abrió al público en ese mismo año para dar servicio a viajeros y mercancías. Sin embargo, algún tiempo después, en 1856, aún no se habían habilitado accesos adecuados para el tráfico rodado y de peatones. Para cubrir la distancia de poco más de un kilómetro que había entre la estación y el núcleo urbano, era necesario atravesar el campo. Además, el acceso se hacía imposible con las lluvias. La queja por este hecho llegó a la prensa nacional, como muestra la nota que publicó el periódico del partido liberal, El Clamor Público (nº 5.582), del sábado 22 de marzo de 1856.

Es altamente censurable el abandono con que se miran los intereses públicos en ciertos puntos de la Península. Criptana, que cuenta mas de dos mil vecinos y que es uno de los principales graneros de la Mancha, tiene la linea del ferro-carril de Albacete à un cuarto de hora de distancia. Su riqueza depende de la esportacion que está haciendo en grande escala de los cereales de su rico campo. Evidente es que ante todo le conviene un camino que lo ponga en comunicacion con el ferro-carril. Pues bien; ese camino tan corte y de tan fácil realizacion no se ha hecho, ni aun se ha proyectado quizás. De manera que los carros tienen que atravesar por medio del campo, y poniéndose este á veces intransitable á causa de las lluvias, resulta que se corta la comunicacion en un trayecto de menos de un cuarto de legua. Hay casos en que los viajeros se ven precisados á detenerse muchas horas en la estacion del camino de hierro antes de poder trasladarse á dicho pueblo. No sabemos qué admirar mas, si la apatia de un Ayuntamiento que de ese modo esteriliza los intereses que representa, ó si el incalificable abandono de la autoridad superior de la provincia, que de acuerdo con la Diputacion no ha dispuesto todavia lo que corresponde para que se abra inmediatamente tan útil como fácil camino. Escitamos á uno y á otra para que asi lo hagan con la brevedad posible. Si, lo que no esperamos, se desentendiesen de nuestras escitaciones, denunciariamos de nuevo su conducta manifestando en términos tan duros como merecidos, lo que podría esperarse de pueblos y autoridades que asi abandonan sus mas caros intereses.

Por supuesto, queda en evidencia la dejadez del Ayuntamiento de Criptana y la de la Diputación en un tema que se consideraba tan importante para la economía de la localidad. La pujanza de la economía criptanense quedó plasmada en numerosas publicaciones del siglo XIX. En este caso, se dice de Criptana que era uno “de los principales graneros de la Mancha”; no se hace mención a la exportación de vino, que algunos años después adquiriría una gran importancia para la economía criptanense. Por último, sólo me queda referirme a la población estimada en Campo de Criptana en aquella época. Dice la nota que contaba con más de dos mil vecinos, según el sistema de censos del Antiguo Régimen. Esta cifra equivale a unos ocho o diez mil habitantes, teniendo en cuenta la equivalencia usualmente aceptada de 4 / 5 habitantes por vecino”.

JOSÉ MANUEL CAÑAS REÍLLO