Etiquetas

, , , , , , , ,

Plaza de Campo de Criptana: Óleo de José Manuel Cañas Reíllo (2003)

Plaza de Campo de Criptana: Óleo de José Manuel Cañas Reíllo (2003)

Continuando con la crónica de Campo de Criptana en 1912 publicada en el periódico El Liberal (nº 11.937), del jueves 11 de julio de 1912, abordaré hoy los capítulos “Mejoras en proyecto”, “Lo que precisa Criptana” y “Fuentes de Ingresos”.

Estaba en aquella época el pueblo sumido en un periodo de profundo cambio económico, social y urbanístico que iba a transformar radicalmente la vida de sus ciudadanos. Entre las mejoras a las que hace referencia la crónica figuran la construcción del mercado de abastos, de una nueva vía de comunicación entre el casco urbano y los muelles de la estación, y de la infraestructura que se puede considerar fundamental en la vida de un pueblo: el abastecimiento de aguas. Sin embargo, como pone de manifiesto la crónica, eran muy grandes aún las carencias y limitados los recursos para futuras inversiones.

He aquí el texto correspondiente a estos capítulos:

Mejoras en proyecto

Entre las que en breve plazo han de llevarse á cabo figura una Plaza de Abastos en el centro de la población, á cuyo efecto se han expropiado las casas que existen donde ha de emplazarse, dándose principio á los derribos en seguida.

También está hecho el estudio y demarcación de un camino-paseo que, independiente de los dos que hoy existen, pondrá en comunicación el pueblo con los nuevos muelles del ferrocarril que acaba de construirse.

Otra mejora de vital importancia es la traída de aguas, que han de encauzarse desde el término de Alcázar de San Juan. Esta magnífica obra, cuyos trabajos empezarán en este mes, se hace por suscripción popular, á cuyo efecto se han emitido obligaciones al portador de á 50 pesetas, representativas de un capital de pesetas 110.000, que en pocos días quedarán cubiertas, lo cual da idea del espíritu de progreso que en esta población se siente. La Empresa propietaria de esta construcción es la Sociedad de aguas potables de Alcázar de San Juan.

Lo que precisa Criptana

En la actualidad sostiene el Municipio seis escuelas, en las que se da educación á 1.500 niños á cargo de inteligentes profesores. Los edificios que ocupan son en extremo deficientes y con malas condiciones higiénicas. El Ayuntamiento ya las hubiese demolido, y si no lo ha hecho es debido á tener solicitado del Gobierno la fundación del grupo escolar, beneficio á que tiene perfectísimo derecho y que ha de concedérsele, dada la importancia de la población y la forma que tiene de cumplir todos sus compromisos y atenciones.

Fuentes de ingresos

Consisten éstos en los Consumos, Matadero, cementerio, intereses de inscripciones y producto de fincas y censos, siendo su presupuesto de gastos de unas 99.000 pesetas aproximadamente.

Esta “Plaza de Abastos” estuvo en el solar donde se construyó el edificio de la Escuela de Música, actualmente dedicado a diversas aulas y a la Escuela Municipal de Dibujo y Pintura. Antes de este edificio citado ocupó el lugar un frustrado mercado construido por los años 80 sobre la antigua plaza de abastos. Recuerdo aún cómo era aquella antigua plaza, cuando ya hacía muchos años que había dejado de utilizarse: tenía todos los puestos de venta en forma circular con una isleta central; ignoro si fue o no funcional desde el punto de vista comercial, pero como espacio para juegos infantiles era único.

El nuevo paseo a los muelles del ferrocarril puede posiblemente identificarse con la actual Avenida – Calle de Juan Carlos I, que durante muchos años tuvo el nombre de “Héroes del Alcázar” y que, efectivamente, acaba exactamente ante los muelles ya abandonados de la estación de ferrocarril de Criptana.

Lo más importante de esta crónica para Criptana es, sin duda, la revolución que supuso el abastecimiento de aguas. Es curioso observar, sin embargo, que algunos años antes, en 1891, el Ayuntamiento había publicado en el periódico La Iberia (nº 12.578), del 17 de julio, una convocatoria de concurso público de proyectos para la traída de aguas a Criptana, que decía así:

El Ayuntamiento del Campo de Criptana abre concurso público para la admisión de proyectos y proposiciones de traída de aguas potables para el consumo de 8.000 almas, y surtido de varias industrias vinícolo olivareras, además de las labores agrícolas.

El término municipal de aquella villa confina al O. con los de Alcázar de San Juan; al S. Argamasilla de Alba y Tomelloso; al E. Pedro Muñoz; al NE Toboso; al N. Miguel Esteban, y al NO. Quero.

Los proyectos y proposiciones se dirigirán al señor alcalde, admitiéndose unas y otras bien á verificar la traída de aguas potables y sus instalaciones por cuenta de la Corporación municipal, ó por cuenta de empresas y particulares á plazo fijo de amortización, y previa la instrucción del oportuno expediente aprobado por la superioridad.

La admisión se anuncia hasta el 6 de Setiembre próximo.

Respecto al presupuesto municipal del Ayuntamiento, que era aproximadamente de 99.000 pesetas, establezcamos una comparación con algunos precios de artículos básicos de la época que nos permita valorar lo que significaba esta cantidad. En el periodo 1910-1912, un kilo de harina de trigo costaba aproximanete 0,38 pesetas, uno de arroz 0,59 y uno de patatas 0,15; un kilo de bacalao 1,32, de carne cerdo 2,00, y por un kilo de embutidos se pagaban 2,82 pesetas. Más caro era el kilo de café, a 4,94 pesetas, o lo que costaba una habitación, 75,46 (datos tomados de R. Nicolau-Nos, J. Pujol-Andreu, “Variaciones regionales en los precios de consumo y de las dietas en España, en los inicios de la transición demográfica”, Revista de Historia Económica, año XXIV, nº 3, 2006, 521-554, págs. 526-527). Tengamos en cuenta, además, que el capital estimado para la obra de abastecimiento de aguas (110.000) superaba con creces el presupuesto municipal total.

En el post de mañana proseguiré con esta crónica descriptiva de Campo de Criptana, con el capítulo “Datos curiosos”, en el que se narra el atraco al Ayuntamiento que tuvo lugar en 1908, y más adelante aportaré noticias sobre los proyectos de renovación y construcción de edificios escolares entre 1919 y 1933 que iban a intentar paliar las deficiencias a las que antes se ha hecho referencia.

 JOSÉ MANUEL CAÑAS REÍLLO

Anuncios