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Nos situamos con el post de hoy en los días inmediatamente posteriores al golpe de estado del general Primo de Rivera, el día 13 se septiembre de 1923. Este acontecimiento dio comienzo a su dictadura, que se prolongaría hasta el 28 de enero de 1930. Ese mismo día del golpe de estado, Primo de Rivera publicó su conocido manifiesto en el que apartaba a los políticos profesionales del poder, poniendo en manos de un Directorio Militar el gobierno del país. Las medidas que se adoptaron en lo sucesivo fueron de diverso tipo: se suspendió la Constitución, se prohibieron los partidos políticos, los ayuntamientos se disolvieron y se declaró el estado de guerra el día 14 de ese mismo mes.

Estas medidas despertaron una gran oposición en la sociedad española, y en Campo de Criptana tuvo lugar un acontecimiento que puede ejemplificar a pequeña escala lo que ocurría en todo el país. El teniente alcalde de su ayuntamiento, el médico José Minguijón, arrancó el bando que declaraba el estado de guerra y lo rompió públicamente. Esto, por supuesto, suponía un desafío a la dictadura y una llamada a la insurrección. El hecho llegó a la prensa nacional rápidamente, y fueron varios los periódicos que dieron cuenta de ello en sus páginas. El periódico La Libertad, año V, núm. 1.186, miércoles 19 de septiembre de 1923, publicaba lo siguiente:

Ciudad Real, 17. – Comunican de Campo de Criptana que un teniente de alcalde de dicho Ayuntamiento, médico de profesión, arrancó de una esquina el bando declarando el estado de guerra, que llevó al Casino, donde lo rasgó, haciendo comentarios sobre el nuevo régimen.
Enterado el cabo de la Guardia Civil, lo detuvo y ordenó traerlo en conducción ordinaria, a disposición del gobernador militar.

En el número del día siguiente de este periódico (año V, núm. 1.187, jueves 20 de septiembre de 1923) se ampliaba la información y, a la vez, en otro periódico, El sol, año VII, núm. 1907, del mismo día, se ofrecía una versión resumida. He aquí la que publicó el diario La Libertad:

 

Ciudad Real, 19. – El gobernador militar, coronel Rivera, ha indicado al alcalde que gestionase la baja en el precio del pan, habiéndose conseguido que se venda el kilogramo a 50 céntimos, con una rebaja de cinco céntimos.

Se propone que el abaratamiento alcance también a otros artículos de primera necesidad.

El gobernador ha dispuesto que el juez militar, comandante de Infantería D. Antonio Avila, instruya diligencias contra el teniente de alcalde de Campo de Criptana, D. José Minguijón, por haber desgarrado un bando declarando el estado de guerra.

Por supuesto, la osadía del criptanense no podía, en aquel momento, dejar indiferente a la opinión pública, y un periódico local, en este caso de Almagro, La Tierra Hidalga, año I, núm. 27, del 22 de septiembre de 1923, publicaba en un extenso artículo de opinión titulado La cinta Roja elogiosas palabras para un comportamiento como el de Minguijón, valiente, pero también quijotesco.

…Este añejo solar de Don Quijote, es pródigo en magnánimos impulsos, en resoluciones heróicas, en altivas acometidas temerarias, algo ciegas a veces, algo tocadas de quijotesca ofuscación; ejemplo elocuentísimo de ello es el acto reciente (por toda la prensa referido) del ya célebre médico de Campo de Criptana, Don José Minguijón, que arrancó e hizo trizas un bando proclamativo del estado de guerra, a consecuencia de lo cual fué inmediatamente detenido, y hoy sujeto a sumario. En los momentos actuales ¿quién, que no fuese el propio Don Alonso, osaría imitar a ese médico…?

JOSÉ MANUEL CAÑAS REÍLLO

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