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La Guía veterinaria original, dividida en quatro partes, de Alonso de Rus García, impresa en Madrid en el año 1786, publica dos cartas sobre remedios para enfermedades de los caballos remitidas por un criptanense, capitán de milicias, el «Caballero D. Joseph Fernández Calzuelas, vecino del Campo de Criptana». Las cartas se publicaron en las págs. 305-308 la primera, y en las págs. 309-311 la segunda.

La primera, datada el día 8 de octubre de 1779, está dirigida a Alonso de Rus García, y trata sobre la curación de la enfermedad de los caballos llamada «muermo», que, al parecer, según dice Fernández Calzuelas, era una dolencia de la sangre que impedía que ésta circulase. Al parecer, él mismo había probado el tratamiento, que consistía en aislar a los caballos enfermos y practicarles sangrías, darles en el agua «salitre afinado, segun está para fabricar la pólvora» según una receta que él describe. Acaba refiriendo un caso que había ocurrido en Campo de Criptana (pág. 308):

En esta Villa se hallaban el año de 1769 dos Compañías de Reales Carabineros: picáronse de muermos sus Caballos; y Pedro Acevedo, ya difunto, que se hallaba de Mariscal mayor, mandó matar tres; después mandó matar un Potro, y el Capitan su dueño, amigo mio, me dixo lo dexasen á mi arbitrio: con efecto, le hizo hasta el número de catorce sangrías, y logré su perfecta salud, y siempre se mantuvo de buenas carnes, bien que duró la cura quatro meses: despues siguiéron mientras estuviéron en esta Villa dicho método, y lo cortáron enteramente.

La segunda carta está datada un mes después, el 8 de noviembre de 1779, también dirigida a Alonso de Rus García. En ella expone Fernández Calzuelas un remedio para el flujo nasal de los caballos, que era una de las consecuencias del muermo. El tratamiento es muy similar al de la carta anterior: sangrías y, en este caso, también nitro.

Quizá convendría ahora explicar qué es el muermo. Según el DRAE es una:

Enfermedad virulenta y contagiosa de las caballerías, caracterizada principalmente por ulceración y flujo de la mucosa nasal e infarto de los ganglios linfáticos próximos. Es transmisible al hombre.

Vayamos ahora a la definición que da de esta enfermedad el Diccionario de la lengua castellana de 1780 (639,1), la época en la que escribe Fernández Calzuelas:

Enfermedad que da á las bestias, procedida de reumas, que caen del cerebro al pecho, y causan tos, falta de respiración y otros accidentes, parecidos á los que padecen las personas que tienen romadizo ó catarro.

Son dos documentos muy interesantes, por lo que tienen de experimentos prácticos con caballos que Fernández Calzuelas habría llevado a cabo. Tendrían respuesta también en las págs. 395 y ss. un tratado de veterinaria escrito en francés por Chabert, Flandrin y Huzard, Instructiones et observations sur les maladies des animaux domestiques, impreso en París en el año 1791. A estos autores no les parecen convincentes las pruebas que presenta Fernández Calzuelas en su propuesta para la curación del muermo, y no creen que con este remedio los caballos sanen.

JOSÉ MANUEL CAÑAS REÍLLO