Etiquetas

, , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Que nadie es profeta en su tierra, es algo auténticamente cierto y constatable en Campo de Criptana. No puedo evitar escandalizarme al ver cuántos personajes de importancia vieron la primera luz en este pueblo, y comprobar qué poco recuerdo ha quedado de ellos; ni siquiera una calle, o una plaza. Campo de Criptana es tierra ingrata con sus hijos ilustres.

En el profundo abismo del olvido cayeron casi todos ellos, por no decir todos: el monje cisterciense fray José Calzada y sus poesías (s. XVIII), el sacerdote Metodio Quintanar y Funes, canónigo penitenciario de la Catedral de Cádiz, fray Pedro de Alarcos, abad cisterciense, el licenciado Félix Ortiz Muñoz, Juan Rodríguez Escribano, de la Benéfica Congregación de los Obregones, el erudito Ignacio Calonge Pérez, el jerónimo fray Juan de Flores, pintor, Francisco Infantas y Arias, el cisterciense fray Miguel de Quirós, y los franciscanos Manuel del Campo y Eugenio Díaz Carralero. Posiblemente, el hecho que produce más escándalo y vergüenza es que ninguna calle o plaza de este pueblo lleve el nombre de aquel alcalde poeta, José González Lara, que imaginó e hizo realidad una Criptana cervantina universal, que convirtió los molinos de viento , ya decadentes, en gigantes expectantes ante la venida de otros nuevos quijotes del siglo XX en busca de aventuras. Aquel alcalde poeta que tanto escribió sobre sus gentes y sus paisajes, y tanto quería a Criptana, no tiene calle ni plaza en Criptana. ¡Pueblo desagradecido con los suyos!

Hoy hablaré de otro de estos olvidados, cuya figura, he de reconocer, me ha impresionado: el jesuita Carlos Maldonado. No tenía ninguna noticia de él hasta ayer. Hoy sé que era criptanense, y que, según nos dicen sus contemporáneos, fue un excelente profesor, querido por todos sus alumnos y por quienes le conocieron. Sobre él encontramos noticias en el artículo que M. Revuelta le dedica en el Diccionario Histórico de la Compañía de Jesús. Biográfico-temático, vol. 3 (Madrid 2001), pág. 2483, de Charles E. O’Neill, Joaquín Mª Domínguez. En este artículo me baso para los datos que siguen.

Colegio Real de la Compañía de Jesús (Salamanca): Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2011)

Colegio Real de la Compañía de Jesús (Salamanca): Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2011)

Carlos Maldonado nació el 21 de septiembre de 1816 en Campo de Criptana, y murió el 24 de julio de 1872 en Woodstock (Maryland, USA). Entró en la Compañía el 27 de octubre 1831, en Madrid. Estudiaba Humanidades en Alcalá cuando la Compañía de Jesús fue suprimida (1835) en España. Viajó entonces a Italia, y estudió filosofía y teología en Nápoles. Entre 1839 y 1842 enseñó matemáticas en Benevento. A finales de 1846 fue enviado a enseñar teología dogmática al seminario St. John de Fordham, Nueva York (actualmente en la Fordham University: The Jesuit University of  New York). Volvió a España en 1853; fue un año profesor en Loyola y en Laval (Francia) desde 1854 a 1857. En 1857 el obispo de Salamanca, Fernando de la Puente, encomendó a la Compañía de Jesús la dirección del Seminario. Fue allí profesor de teología dogmática y desde 1861 rector. Fue elegido en 1868 para la congregación de procuradores de Roma. Luego marchó a Inglaterra, y finalmente, al nuevo escolasticado de Woodstock, donde enseñó entre los años 1869 a 1872, hasta su muerte. Este escolasticado de Woodstock fue fundado originalmente como seminario jesuita en el año 1869, en la ciudad del mismo nombre (Maryland, USA). En 1972 se convirtió en centro de estudios teológicos, el actual The Woodstock Theological Center, una institución independiente esponsorizada por los jesuitas, que forma parte de la Universidad de Georgetown (Washington, DC).

Sobre su extraordinaria valía como profesor, nos dice M. Revuelta en su obra La Compañía de Jesús en la España Contemporánea, Tomo I: Supresión y reinstalación (1868-1883), Madrid 1984 (pág. 113, nota 140) que:

… fue un excelente profesor de teología, que impresionaba a todos sus alumnos por la brillantes de sus clases, aunque no llegó a publicar nada…. Del aprecio que se ganó entre sus alumnos de Estados Unidos da buena muestra el elogio que le dedicaron The late Father Maldonado A Sketch of his life and character (impreso, 10 p.), In Memoriam, Catholic Mirror, 10 agosto 1872.

Según este autor, en el Archivo de la Provincia de Castilla, S. J. Palencia, se conservan papeles y un diario con notas de sus viajes.

JOSÉ MANUEL CAÑAS REÍLLO