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Ya en el post del pasado 17 de noviembre de 2012, tuvimos la oportunidad de apreciar la mordacidad con la que el periódico El Sarmiento asaeteaba a las autoridades (El alcalde Domingo Esteso y la cuestión de las escuelas: Campo de Criptana, 1922); en realidad El Sarmiento apuntaba no sólo a las autoridades, sino a todo el que o lo que se ponía a tiro. Nadie escapaba a sus críticas: alcaldes, concejales, comerciantes, la Iglesia, ciudadanos de a pie, poetas aficionados… Nadie. Y además, lo mejor de todo es que lo hacía con mucha gracia y desparpajo. Otra cosa muy diferente es que alguien se molestara por observaciones tales, pero siempre había quien se molestara, porque gente susceptible hay en todas partes, la ha habido y siempre la habrá. Allá cada uno con sus manías.

El núm. 1, del año 1, del periódico El Sarmiento vio la luz criptanense un lunes 1 de mayo de 1922. Aquel día comenzaba un periodo nuevo para la libertad de expresión en Campo de Criptana, aunque no duraría mucho. A partir de aquel día, todos los criptanenses estaban bajo el punto de mira, porque El Sarmiento lo escudriñaba todo. Nadie estaba a salvo de su crítica. El Sarmiento era un periódico criptanense que se publicaba cada quince días; «periódico quincenal independiente», se definía a si mismo en su portada. Estaba su redacción y administración en la calle de Santa Ana, nº 28, pero, a diferencia de otros periódicos de comienzos del siglo XX, como Sancho Panza, éste se  imprimía en la Imprenta de Benigno Alaminos, en Alcázar de San Juan. 15 céntimos costaba un número, y 30 céntimos la suscripción mensual; es decir, algo extraño, porque de una suscripción siempre se espera un pequeño premio a la fidelidad del comprador en forma de rebaja en el precio, algo que aquí no ocurría. La suscripción de un mes, es decir, la cantidad correspondiente a dos números, costaba tanto como dos números sueltos, y esto no deja de ser algo dadá.

Era costumbre en estos periódicos locales, que la mayoría de las noticias estuvieran firmadas con pseudónimo, por ejemplo, «Pepe el Tranquilo», que encontramos en el primer número de El Sarmiento. He aquí lo que nos escribía este «corresponsal» local, con alguna que otra falta de ortografía y errata incluidas, en dos breves noticias:

SIN INCIENSO

Dicen se ha establecido vigilancia en la calle de la Virgen de Criptana, para que el decoro y buenas costumbres marchitadas algún tanto durante el vienio (sic) anterir (sic) reaparezcan con todos los carácteres de honestidad que tenian en años anteriores a dicho vienio (sic).

Nosotros dedicados a hacer expresión de la verdad en toda su pureza, creemos oportuno el asociar nuestro pensamiento a dicha disposición de la Alcaldía.

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Suponemos que el nuevo alcalde estará ya apercibido (dada su diligencia) de que en el Paseo de la Estación, está interrumpida la luz, y con ello, el fácil tránsito de los viajeros. Celebraremos adopte disposiciones adecuadas.

Algo críptica resulta la primera noticia. ¿Por qué era necesaria la vigilancia en la calle de la Virgen? ¿Quizá por comportamientos lascivos? No se da respuesta a esta pregunta, pero podemos suponer que se trataba de algún tema que suscitaba escándalo (¡incluso a los desvergonzados de El Sarmiento!). De la segunda hay poco que decir, aunque conviene aclarar que el alcalde al que se refiere debe de ser Domingo Esteso y Maldonado, el mismo al que en el mismo número del periódico se aguijonea por la cuestión de las escuelas.

Publicidad de la máquina de coser Hexagon (Lo Camp de Tarrgona, año I, núm. 4, 26 julio 1923)

Publicidad de la máquina de coser Hexagon (Lo Camp de Tarragona, año I, núm. 4, 26 julio 1923)

En un post pasado vimos un llamativo caso de pluriempleo: el de Jacinto Cuadra. Tenía estanco, librería, tienda de objetos de escritorio, centro de suscripciones, etc. No era, al parecer el único caso en Criptana, porque el local de la redacción de El Sarmiento también servía para otros fines. Así, en este mismo número del periódico encontramos los siguientes anuncios publicitarios con razón en Santa Ana, 28:

Máquinas HEXAGON para coser

La mejor – La más elegante – La más barata

Se hacen cambios por viejas, aunque estén muy estropeadas, al contado y a plazos.

Visitad la Exposición

Calle de Santa Ana, 28. CATALINO TAPIA

Y además:

SE VENDEN

dos zafras de 60 a 80 arrobas en buen uso

Dirigirse a esta Administración.

En 1923 la máquina de coser y bordar Hexagon, de bobina central, costaba 55 duros al contado, y 65 a plazos, como se puede ver en la ilustración, y se comercializaba en toda España (el anuncio procede de un periódico de Tarragona).

JOSÉ MANUEL CAÑAS REÍLLO