Etiquetas

, , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Henri de Toulouse-Lautrec: "En el Moulin Rouge. El baile" (1890). Philadelphia Museum of Art

Henri de Toulouse-Lautrec: «En el Moulin Rouge. El baile» (1890). Philadelphia Museum of Art

Campo de Criptana tenía dos casinos en el último tercio del siglo XIX: el de la Concordia y el Primitivo. Ambos aparecen citados en el tomo 1 del Anuario-almanaque del comercio, de la industria, de la magistratura y de la administración, o Almanaque de las 400.000 señas, generalmente conocido con el nombre abreviado de «Bailly-Baillière», correspondiente al año 1879 (pág. 617). En 1885 salta su nombre a la prensa por el escándalo que había tenido lugar cuando la junta directiva quiso organizar un baile benéfico para los damnificados de los terremotos en Andalucía en 1884, y el alcalde criptanense se lo prohibió (véase: Campo de Criptana, 1885: El alcalde contra el baile benéfico del Casino de la Concordia, I;  Campo de Criptana, 1885: El alcalde… II; Campo de Criptana, 1885: El alcalde… III y Campo de Criptana, 1885: El alcalde… IV). Sabemos que en 1912 dirigía su junta directiva Celestino Martínez Santos, que también fue alcalde de la localidad (véase: El Círculo de la Concordia, Campo de Criptana, 1912).

La pujanza y esplendor de la institución quedó de manifiesto en 1919 cuando se embarcó en un ambicioso proyecto impulsado por el Conde de las Cabezuelas. Cómo era este proyecto, ya en ese momento en construcción, nos lo contaba el periódico El Liberal, del 30 de diciembre de 1919. Su edificio sería uno de los mejores de la provincia. Tendría un teatro con capacidad para 2.000 espectadores, además de un hotel (los planos se encargaron al belga Mauricio Barbier y no se reparó en gasto alguno). Dispondría, también, de una terraza para el verano, de cuartos de baño, de una biblioteca y de diversas comodidades. Se pondría a disposición de los socios un servicio de automóviles. El periódico nos señala también que el presupuesto era muy elevado y que «podrá efectuarse la construcción por la liberalidad del señor conde de las Cabezuelas». El presidente de la Junta Directiva era entonces Eduardo Cueto; Crescenciano Angulo era el vicepresidente; el tesorero era Felipe Muñoz, el secretario David Villajos, había un bibliotecario también y dos vocales (Francisco Bustamante y Manuel Herencia).

Sospechamos que estos dispendios fueron la causa por la que el Casino entró en una complicada situación económica, que acabó en 1926 con el embargo de algunos de sus bienes. Y precisamente fue el Conde de las Cabezuelas quién llevó a juicio al casino. Así nos lo cuenta el Boletín Oficial de la Provincia de Ciudad Real, del 1 de febrero de 1926 (pág. 7), que publica una citación para subasta de los juzgados de Campo de Criptana, del 22 de enero de 1926, que dice así:

En virtud de providencia dictada en el día de hoy por el Sr. Juez Municipal de esta villa, en el juicio verbal civil seguido en este Juzgado a instancia del Letrado D. Antonio Ocaña Díaz-Hellín, con poder de D. Ramón Baíllo Baíllo, contra la sociedad del casino de la Concordia, de esta villa, sobre pago de 1.000 pesetas, se sacan a pública subasta por término de ocho días, los bienes embargados a dicha sociedad, que se hallan depositados y de manifiesto en el domicilio de la misma, calle de Santa Ana…

A continuación se detallan los bienes que se sacan a subasta, numerados, con una breve descripción y el precio de salida en pesetas:

1.– Un aparato para cine, sistema Pathé, con accesorios: 2.000 ptas.

2.– Una instalación de luz eléctrica y contador: 350 ptas.;

3.– Otra de agua y contador: 200 ptas.

4.- Ocho aparatos de luz eléctrica: 150 ptas.

5.- Un armario biblioteca, con 80 volúmenes: 1.000 ptas.

6.– Un armario con piedra de mármol: 100 ptas.

7.– Un reloj de pared: 50 ptas.

8.– Una caja de madera, grande: 20 ptas.

9.– Una cajita para recaudación de mesas: 30 ptas.

10.– Cinco bancos grandes para obras: 50 ptas.

11.– Veinte id. asientos de madera: 200 ptas.

12.– Tres armarios cocina: 150 ptas.

13.– Tres mesas cocina: 60 ptas.

La subasta quedó fijada para el día 5 de Febrero a las 10 de la mañana en la sala del Juzgado. Entre las condiciones figuraban: que los licitadores consignaran previamente en la mesa del juzgado el 10 % del valor de los bienes; que no se admitirían posturas que no cubriesen las dos terceras partes del «avalúo».

Pathé Frères

Pathé Frères

Uno de los objetos más interesantes del embargo es el aparato de cine de la marca Pathé». Podemos imaginar qué clase de películas se proyectaban por aquel entonces, por supuesto, mudas. Quizá se pudieron ver películas como la Vida de Cristóbal Colón y su descubrimiento de América, del año 1917, Barcelona (1917), o la versión muda de Don Juan Tenorio; o quizá también Maruxa (1923), La casa de la Troya (1924) o la adaptación al cine de la zarzuela La Revoltosa (1924). O incluso, alguna que otra película de Rodolfo Valentino, que moriría algún tiempo después en ese mismo año de 1926. La marca del aparato de cine hay que identificarla posiblemente con la Société Pathé Frères, fundada en París en 1896 por los hermanos Pathé, y que a comienzos del siglo XX era la productora de cine y de fonografía más importante del mundo. Poco después, en 1897, ampliaron también su negocio a la fabricación de aparatos proyectores de cine y uno de ellos, posiblemente, era éste propiedad del citado casino.

JOSÉ MANUEL CAÑAS REÍLLO