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Baldomero Espartero

Baldomero Espartero

Uno de los personajes clave en la historia de España en el siglo XIX fue Joaquín Baldomero Fernández-Espartero Álvarez de Toro (1793-1879), o “General Espartero” como era popularmente conocido. Nació en Granátula de Calatrava, en la provincia de Ciudad Real, y mantuvo siempre una especial vinculación con La Mancha. Tuvo un papel protagonista en la Primera Guerra Carlista, fue presidente del Consejo de Ministros en dos ocasiones y fue regente en la minoría de edad de Isabel II. Incluso se le ofreció la corona de España, pero él la rechazó.

Baldomero, en su juventud, estuvo en Campo de Criptana. Así nos lo cuenta el tomo V de un libro de curioso título, Personajes célebres del siglo XIX por uno que no lo es, que salió de una imprenta de Madrid, la de D. Fernando Suárez, en el año 1843. En su época de juventud y cuando aún era estudiante, el general Espartero prestó servicios en la Guerra de Independencia. Acabada la guerra, volvía de regreso a su pueblo, Granátula, y a su paso por La Carolina encontró a un fraile secularizado que se llamaba Ramón Loreto de Prado, natural de Aldea del Rey, y conocido de su familia. El fraile preguntó a Espartero adónde se dirigía. Espartero le respondió que iba a pedir la licencia absoluta para volver a su pueblo. El fraile le quitó la idea de la cabeza, y le aconsejó ir a Madrid, y presentarse al General Morillo, que estaba formando entonces una expedición de tropas hacia América. Y así hizo Espartero, pero antes de ir a Madrid pasó por la Mancha, y estuvo en Campo de Criptana. Y aquí dejo que hable el libro del que he extraído esta noticia (págs. 7-8):

Entretanto estuvo en la Mancha, y principalmente en el Campo de Criptana donde conocia una familia distinguida, cuya señora principal le protegía y trataba como dependiente suyo: esta señora es sin duda la Condesa que en algunas de las notas biográficas publicadas fue su protectora: lo cierto es que entonces dió lecciones de baile á las hijas de la casa, el que despues había de llegar á ser Regente de la monarquia española.

José Casado de Alisal: "Retrato del Príncipe de Vergara" (General Espartero). Madrid, Congreso de los Diputados

José Casado de Alisal: “Retrato del Príncipe de Vergara” (General Espartero). Madrid, Congreso de los Diputados

Luego llegó a Madrid, se presentó al general Morillo y fue como subteniente a América en 1815. Allí fue herido en Cochabamba y ascendió a comandante. A partir de entonces, su carrera militar fue fulgurante. Hubo en Criptana una plaza que llevó el nombre del General Espartero a comienzos del siglo XX, y ésta fue la actual “del Pozohondo”, pero el joven Baldomero, de 21 años, estuvo en Campo de Criptana cuando aún no podía ni imaginar que llegaría a ser el general más famoso de la historia de España, regente y casi rey. Es uno de esos ejemplos de los grandes cambios que se desencadenan en la historia por un pequeño acontecimiento, o por una casualidad. El destino estuvo a punto de enviarle de nuevo a Granátula. Si Baldomero llegó a ser el “General Espartero”, fue por aquel monje secularizado, Ramón Loreto de Prado…, y posiblemente éste ni siquiera pudo pensar que su humilde consejo cambiaría la historia de España para siempre. Y Campo de Criptana estuvo también, como por casualidad, en medio de aquellos designios, siempre inescrutables, de la historia.

JOSÉ MANUEL CAÑAS REÍLLO

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