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Pieter Brueghel el Viejo: "El triunfo de la muerte" (detalle)

Pieter Brueghel el Viejo: «El triunfo de la muerte» (detalle)

Aquel verano de 1890 el cólera hacía estragos. La Parca se dedicaba a afilar, sin cesar, su guadaña, ésa tan habituada a funestas siegas; Caronte buscaba un barco más grande ante la que se avecinaba, y todos los pueblos de la comarca tomaban sus medidas para defenderse de la inexorable plaga que de vez en cuando, en aquel siglo XIX, azotaba al país (véanse sobre otras epidemias que afectaron a Campo de Criptana: Medidas contra el cólera en Campo de Criptana, 1854 y 1855; La epidemia de cólera en Campo de Criptana, 1855). Esta cuestión acaparó la actividad del Ayuntamiento de Campo de Criptana en el mes de agosto de aquel año, siendo alcalde Francisco de Paula Baíllo. Fueron muchas las decisiones que se tomaron al respecto, y fueron de muy diverso tipo. Recojo a continuación algunas de ellas según el Boletín Oficial de la Provincia de Ciudad Real, del 12 de septiembre de 1890.

En la sesión ordinaria del 11 de agosto se decidió buscar el auxilio en los santos patronos de la localidad. Se propuso, para ello su traslado a la localidad:

Que se interese del Sr. Cura párroco que cuanto antes se proceda á la traída procesional del Santísimo Cristo de Villajos y de Nuestra Señora de la Santísima Virgen de Criptana, dedicándola las funciones de ruego que la Santa Iglesia tiene preceptuados para librar á sus hijos de tanto mal.

Pieter Brueghel el Viejo: "El triunfo de la muerte" (detalle)

Pieter Brueghel el Viejo: «El triunfo de la muerte» (detalle)

Ante tan crítica situación Vicente Ruescas, primer teniente de alcalde del ayuntamiento de Criptana y uno de los principales contribuyentes de la localidad, con residencia en la calle Pósito 4, había decidido renunciar al mes de licencia, que se le había concedido en la sesión ordinaria del día 4.

Ante la que se avecinaba se suponía que aumentaría considerablemente el índice de mortandad y en Campo de Criptana aún la cuestión de cementerio no estaba completamente resuelta. Por ello, se acordó «llevar á la comisión de Cementerios la urgente necesidad de utilizar el nuevamente construído», es decir, el actual de la Concepción (véase sobre el cementerio viejo: El primer cementerio de Campo de Criptana, 1807).

Santuario de la Virgen de Criptana: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2008)

Santuario de la Virgen de Criptana: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2008)

El día 13 se celebró sesión extraordinaria y se siguió adelante con la idea de trasladar a los patrones a la localidad desde sus respectivas ermitas. Se aprobó «designar a los Sres. Regidores Manjavacas y Pizarro para la traída de las imágenes en esta tarde, desde las ermitas á la entrada de la villa». El primero era Ángel Manjavacas Ropero, con residencia en la calle Pedrero 31, y el segundo Peregrino Pizarro Reíllo, con residencia en la calle Murcia 4. Ambos fueron nombrados concejales en la sesión extraordinaria del Ayuntamiento de Campo de Criptana del 8 de diciembre de 1889. No sabemos si estas medidas serían efectivas o no; en todo caso, la elección de un día de mal fario como un 13 para tal acto no parece haber sido la decisión más acertada.

Para finales de mes la situación no parecía haber mejorado. En la sesión ordinaria del día 25 se acordó pedir a la Junta de Sanidad un informe «sobre la conveniencia de suspensión de la feria del Cristo». En aquella misma sesión, se acordó también «auxiliar al Santuario del Cristo de Villajos con 100 pesetas de limosna para recomponer el suelo».

Mañana veremos qué medidas se tomaron en paralelo en la Junta de Sanidad municipal.

JOSÉ MANUEL CAÑAS REÍLLO