Etiquetas

, , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Calle Soledad: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2008)

Calle Soledad: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2008)

Continuamos hoy con una de las calles más céntricas de Campo de Criptana. Más céntrica imposible: tiene un extremo en el mismo corazón criptanense, su Plaza Mayor, y corre hacia el ocaso, hacia ese oeste que pone punto y final a cada día. A lo mejor, en el fondo, más que por una ermita, o por una devoción mariana, también el nombre de Soledad tiene que ver con ese camino de soledad hacia el ocaso, hacia una muerte a la que todos nos vamos acercando poco a poco, conforme avanza nuestra vida, emparejados con el paso inexorable del tiempo. Solos… La calle Soledad fue populosa; la calle Soledad fue de pedigrí y de poderío, de algún que otro blasón, de casona, de fonda, de farmacia y de muchas más cosas; la calle Soledad fue armoniosa de formas, urbanísticas y arquitectónicas. La calle Soledad es catalejo de puestas del sol que se deslizan hacia la Plaza Mayor, tránsito de extinción de las últimas luces del día.

Como a otras calles criptanenses, también a ésta afectó la revolución del nomenclátor de 1890. Dos nombres tenía antes, y uno tuvo después. En esta batalla campal entre los nombres de calles, la religión ganó la guerra: Magnes y Empedrada pasaron a llamarse «Virgen de Criptana»; e igual ocurrió con las calles Moreno y Veracruz: este último nombre venció. La calle Granado pasó a llamarse «Virgen de la Paz; la de Villalgordo, tomó el nombre de Cristo de Villajos. Desaparecieron los nombres de Tardía y Herriega, y ganó el nombre de «Cardenal Monescillo».

Calle Soledad y adyancentes: Plano de Domingo Miras (1911)

Calle Soledad y adyancentes: Plano de Domingo Miras (1911)

En el plano de Campo de Criptana de 1885 tenía por nombre «calle Soledad» el tramo que va desde la Plaza Mayor hasta el cruce con la calle Doña Ana (quizá una de las pocas de nombre inmutable); y desde allí, continuaba otro tramo con forma de codo hasta la calle Alcázar, llamado «calle de Pastrana». En el plano de Domingo Miras de 1911 ambos tramos han unificado su nombre, calle «Soledad». Parece resultado del destino, o quizá atino humano, que una calle llamada Soledad acabe allí donde comienza otra que se llama del Sol. La toponimia tiene estas cosas, y nunca deja de sorprender.

Tiene forma extraña la calle Soledad, con ese final en forma de codo, sin igual en el callejero Criptanense (exceptuadas algunas travesías). A veces el trazado de las calles parece resultado de un capricho; es como si algunas calles hubieran perdido su norte y se desviaran de su camino, como no queriendo llegar a ningún sitio. Eso ocurre con la calle de la Soledad y con su recodo final, aquella antigua y vieja calle Pastrana, última frontera criptanense en 1885, que va, y de repente viene.

En el artículo de mañana veremos qué contribuciones industriales se pagaban en esta calle, dejando para días sucesivos otras noticias.

JOSÉ MANUEL CAÑAS REÍLLO