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Calle Soledad: Plano de Domingo Miras (1911)

Calle Soledad: Plano de Domingo Miras (1911)

Como decíamos ayer, la calle Soledad era una de las más populosas de Campo de Criptana allá por finales del siglo XIX. La contribución industrial que algunos de sus vecinos pagaban en 1900 puede ser un dato ilustrativo sobre su actividad económica y su representación social en la localidad, aunque, por supuesto, estos datos sólo proporcionan una información muy parcial e incompleta (quizá incluso sesgada) de la realidad. Por ello, para completar tal información identificaremos ahora a algunos de los vecinos que vivían en esta calle Soledad en 1890, a partir de los datos que nos proporciona el Boletín Oficial de la Provincia de Ciudad Real (supl. 36, del miércoles 8 de enero de 1890) poco antes de que tuviera lugar la revolución del nomenclátor; es decir, los datos corresponden al actual tramo de la calle Soledad que va desde la Plaza Mayor hasta la calle Doña Ana. Recordemos que el resto de la calle se llamaba «Pastrana».

Como en otros casos, estos datos corresponden sólo a los vecinos que contaban como contribuyentes electores; de los restantes, de quienes quizá no tenían posibles suficientes para figurar en esa lista, prácticamente no sabemos nada. ¡Habla tanto la historia de unas cosas y tan poco de otras! Por ello, produce cierto vértigo considerar de vez en cuándo cuantas vidas anónimas reposan en la nebulosa del olvido, de ese olvido intencionado de la historia que, como es lógico por otra parte, bastante ha tenido con enfocar las vidas de unos cuantos, unas veces ejemplares, otras menos y, otras, finalmente, en absoluto ejemplares. Pero no se debe olvidar: sin las vidas anónimas y corrientes del pasado, y sin la cotidianeidad de tristezas y alegrías de cada día de las gentes de otros tiempos, no existiría historia, por mucho que unos pocos se esforzaran en colgarse medallas guerreras y en vanagloriarse de cargos que, por mucho que se quiera sólo son eso, cargos, meras vanidades terrenales… y muchas veces de medio pelo. Creo que la historia, como gran concepto, quizá no exista; sí creo que existen muchas pequeñas historias reales que, acumuladas y en sucesión ininterrumpida, forman una imagen abstracta e informe de esa realidad que podríamos llamar, quizá, historia.

Calle Soledad: Óleo de José Manuel Cañas Reíllo (2013)

Calle Soledad: Óleo de José Manuel Cañas Reíllo (2013)

Pero como las cosas son como son y en esto de la memoria no hay medias tintas, o sabemos mucho de unos pocos o nada de unos muchos. Y los primeros, por avatares del destino, sí aparecen citados en estos listados de contribuyentes electores; porque eran, en cierto modo, los privilegiados de la sociedad. Y en la calle Soledad eran bastantes. He aquí el listado de estos contribuyentes, dónde vivían y cuánta contribución pagaban:

núm. 3. José Andrés Lara y Flores. Teniente de Cura.

núm. 4. Francisco de Sales Salcedo Treviño. 702 ptas. con 79 cénts.

núm. 5. Carlos Longoria y Angulo. 70 ptas. con 26 cénts.

núm. 12. Ramón Pulpón y García. 216 ptas. con 17 cénts.

núm. 14. Alejandro Cruz Alberca. 69 ptas. con 88 cénts.

núm. 15. José María Manjavacas Manzanares. 41 ptas. con 73 cénts.

núm. 17. Amador Angulo Mínguez. 61 ptas. con 68 cénts.

núm. 18. Vicente Lara y Espinosa. 108 ptas. con 95 cénts.

núm. 30. Manuel Plaza Quiñones. 35 ptas. con 75 cénts.

Digamos ahora algo más sobre algunos de estos personajes. José Andrés Lara y Flores era teniente de párroco en tiempos del párroco erudito y polígrafo Agustín Blasco y Hernández (véase: Teodoro Espadas Díez, párroco fugaz, Campo de Criptana, 1886). Francisco de Sales Salcedo era aquel «proteccionista convencido» en materia cerealista, allá por el año 1877, del que ya tuvimos oportunidad de hablar en este blog (véase: Francisco de Sales Salcedo, proteccionista convencido, Campo de Criptana, 1877). Carlos Longoria y Angulo era uno de los tres farmacéuticos de Campo de Criptana en aquel último tercio del siglo XIX. Los otros eran Federico Bustamante y Bernardo Gómez (véase: Historias del tren… y otras cosas, Campo de Criptana, 1882). Ramón Pulpón y García era veterinario. Fue uno de los firmantes del manifiesto de los monárquicos liberales de Campo de Criptana en 1871 (véanse: Los monárquicos liberales de Campo de Criptana, 1871, I; y Los monárquicos liberales de Campo de Criptana, 1871, VII: Ramón Pulpón).

Éstos son, pues, algunos de los vecinos más pudientes y pertenecientes a la clase media en esta calle en el año 1890.  Mañana veremos los nombres de algunos de los vecinos del tramo de la calle Soledad que hasta 1890 se tuvo por nombre Pastrana.

JOSÉ MANUEL CAÑAS REÍLLO