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Edouard Manet: Fusilamiento de Maximiliano (1867). Londres, National Gallery

Edouard Manet: Fusilamiento de Maximiliano (1867). Londres, National Gallery

Nos vamos hoy a aquellos tiempos lejanos de la primera mitad del siglo XIX, aquellos años en que la provincia de Ciudad Real era un ente de reciente creación y casi todo estaba por hacer, fundamentalmente, la reorganización política y económica del territorio. Por aquella época los pueblos con sus aportaciones económicas y de personas sustentaban directamente el mantenimiento de los cuerpos militares provinciales. Campo de Criptana era uno de los pueblos mayores de la provincia y eso tenía también su repercusión, como es lógico, en sus aportaciones que le correspondían para estos fines. De ello traigo hoy dos ejemplos a partir de anuncios publicados en el Boletín Oficial de la Provincia de Ciudad Real. En el primero, de 1838, se especifica la cuota que correspondía para los gastos de vestuario y equipo de las compañías de escopeteros de la provincia. En el segundo, de 1855, se indica cuántos hombres debía aportar cada pueblo para la composición de escuadrones y secciones del arma de caballería.

Vestuario y equipo de los escopeteros (1838)

En el núm. correspondiente al 3 de agosto de 1838, se publica una nota del:

Repartimiento de la cantidad de doscientos diez mil reales de vellón practicado por la Diputación provincial entre los pueblos que á continuación se expresan para atender al urgentísimo servicio del vestuario, equipo y sostén de las cuatro compañías de escopeteros voluntarios de esta provincia.

A continuación se expresa el listado de pueblos con cuota que correspondía a cada uno. Encontramos a Alcázar de San Juan, con una cuota de 25.000 reales, Almodóvar del Campo, con una cuota de 4.000 reales y así sucesivamente. Campo de Criptana aparece con una cuota de 20.000 reales, la misma que correspondía a Herencia, a Villanueva de los Infantes y a Villarrobledo, pueblo que entonces formaba parte de la provincia de Ciudad Real. Llama la atención la extraordinaria desproporción de la cuota que correspondía a Moral de Calatrava, de 24.000 reales, según se dice, «por prófugos». La cuota más baja era de 2.000 reales, y correspondía, por ejemplo, a Argamasilla de alba, a Carrión, a Socuéllamos y a Torralba.

Milicia nacional del arma de caballería (1855)

Frederic Remington: Soldados de caballería de desayuno en las llanuras (1892). Fort Worth, Amon Carter Museum of American Art

Frederic Remington: Soldados de caballería de desayuno en las llanuras (1892). Fort Worth, Amon Carter Museum of American Art

En el número correspondiente al 26 de noviembre de 1855 se publica un anuncio que establecía la organización de la fuerza de la milicia nacional «del arma de caballería». Se establecían cinco escuadrones, correspondientes respectivamente a Ciudad Real, Almagro, Almadén, Manzanares y Valdepeñas. Cada uno de los ellos constaba de cuatro secciones, con una fuerza total de 521 hombres para toda la provincia. Campo de Criptana hacía su aportación en el cuarto escuadrón, el de Manzanares, en el que también figuraban Herencia, Socuéllamos, Puerto Lápice y Villarrubia de los Ojos.

Dentro de él, Manzanares y Herencia, con 20 y 28 hombres respectivamente, formaban las secciones 1ª y 2ª; Campo de Criptana formaba la tercera, junto a Socuéllamos, con 20 y 12 hombres respectivamente, estando la cuarta compuesta por Puerto Lápice y Villarrubia de los Ojos, con 9 y 8 hombres respectivamente. El total era de 97 hombres. Lo curioso es que, en este listado de pueblos en el que figuran casi todos los de la provincia, no encontramos Alcázar de San Juan ni Tomelloso. Llama la atención un hecho muy interesante: en esta época Herencia tenía tantos o más habitantes que Campo de Criptana; ello explica que contribuyese con 28 hombres mientras que Criptana lo hacía con 20. Especifica el boletín que, de acuerdo con esta orden general, las autoridades de cada pueblo tenían que proceder a la elección de un capitán, dos tenientes y dos alférez que tendrían que mandar sobre cada una de las cuatro secciones de las que constaba cada escuadrón.

JOSÉ MANUEL CAÑAS REÍLLO