Etiquetas

, , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Johannes Vermeer de Delft: Mujer  de azul leyendo una carta (1663-1664). Amsterdam, Rijksmuseum

Johannes Vermeer de Delft: Mujer de azul leyendo una carta (1663-1664). Amsterdam, Rijksmuseum

El destino inexorable de una carta es hacer llegar a un destinario una nueva, mala o buena o ni una cosa ni otra, que de todo hay. Una carta que no llega a su destino es una gran frustración, una tragedia de consecuencias imprevisibles, porque esa carta no ha logrado completar el fin para el que fue creada. Un real decreto del 15 de febrero de 1856 permitía detener en la administración del correo central de Madrid las cartas que careciesen de sellos correspondientes. El listado de esas cartas con consignación expresa de los destinatarios y lugares de residencia se publicaba periódicamente en el Diario Oficial de Avisos de Madrid (BOAM), para su conocimiento pero, suponemos, ni esta publicación oficial estaría tan a la mano en aquellos tiempos como puede estar hoy el BOE ni posiblemente todos los afectados llegarían a tener conocimiento de lo ocurrido con esa carta tan esperada y tan anhelada, que tardaba en llegar, que quizá llegaría algo tarde a su destino o, incluso, que podría no llegar (véase: La Guerra de Independencia en Campo de Criptana: La carta que nunca llegó a su destino, 1808). Puede que acabara perdida en la administración central del correo… por falta de se los sellos correspondientes. Además de la información sobre estas incidencias, estos listados de destinatarios de cartas nos proporcionan unos datos muy interesantes. Gracias a ellos, conocemos los nombres de algunos criptanenses de aquellos años de mediados del siglo XIX, periodo durante el cual el BOAM y, también algunos periódicos de tirada nacional que tomaban la información de él, publicaban este tipo de anuncios. Reconocemos que esto es poco, muy poco, que, en el fondo, son solo unos nombres, pero, por un momento, dejan de ser personajes olvidados en los recovecos oficiales del pasado. Pensemos que tras esos nombres había toda una vida, con sus frustraciones y esperanzas, sus alegrías y sus tristezas, y puede que de ellas algo quedara por escrito en esas cartas que llegaron… o que no llegaron.

George de La Tour: San Jerónimo leyendo una carta. Madrid, Instituto Cervnates. En depósito en el Museo del Prado

George de La Tour: San Jerónimo leyendo una carta. Madrid, Instituto Cervantes. En depósito en el Museo del Prado

Citemos ahora algunos de estos casos de destinatarios en Campo de Criptana, solo algunos, porque son muchos, y ya en el futuro tendremos la oportunidad de ir ofreciendo paulatinamente más ejemplos. Así, en el BOAM, núm. 933, del martes 29 de julio de 1856, una de las cartas detenidas iba destinada a María Roldán. Unos meses después, la misma publicación (núm. 1083, del miércoles 22 de octubre de ese mismo año), cita como destinatario, también en Campo de Criptana, a José María Borja. Posiblemente, podamos identificar a éste con José María Borja y Jiménez, que aparece citado en el listado de electores contribuyentes de Campo de Criptana en 1877 (Boletín Oficial de la Provincia de Ciudad Real [=BOPCR], del 15 de septiembre). Era maestro de instrucción primaria. Por este mismo Boletín, en este caso del 9 de noviembre de ese mismo año, sabemos que José María Borja y Jiménez vivía en la calle Convento, núm. 46. Volvemos a encontrarlo, con la misma profesión y dirección en 1883 (BOPCR, 8 de enero) y en 1890 (BOPCR, 8 de enero).Puede que estuviera emparentado con él (¿quizá su hermano?) Pedro Borja Jiménez, que en 1883 vivía en la calle Tiendas, núm. 11, y pagaba una contribución de 28 ptas. con 23 cénts. (BOPCR, del 8 de enero de ese año). En 1890, en cambio, ya no aparece en el listado de contribuyentes electores (BOPCR, 8 de enero).

Ya en 1864, el BOAM, núm. 1574, del miércoles 17 de agosto, cita a dos criptanenses como destinatarios de cartas detenidas por franqueo erróneo: Casimiro Sánchez y Juan J. Martínez. Posiblemente debamos identificar a este último con Juan José Martínez Santos y Campos, propietario, citado también como contribuyente elector de Campo de Criptana en el listado que publica el Boletín provincial del 9 de noviembre de 1877. Vivía en la calle de Santa Ana, núm. 5, y pagaba una contribución de 41 ptas. con 19 cénts. Con este mismo domicilio y contribución lo encontramos también en 1883 (BOPCR, 8 de enero) y en 1890 (BOPCR, 8 de enero).

Hemos dicho ya que no sólo era el BOAM el medio de difusión de este tipo de incidencias en el correo; también los periódicos se hacían eco de ello y con ello se aseguraba una mayor difusión por todo el país, pues eran destinarios de todo el país los afectados. Un ejemplo es La Correspondencia de España, en cuyo núm. 882, año XIV, del domingo 10 de febrero de 1861, encontramos la referencia a la detención de la carta que estaba destinada a María del C. Bustiz, en Criptana.

JOSÉ MANUEL CAÑAS REÍLLO