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Gabriël Metsu: Hombre escribiendo una carta (1662-1665). Dublín, National Gallery

Gabriël Metsu: Hombre escribiendo una carta (1662-1665). Dublín, National Gallery

Francisco Aparicio Sureda ocupaba a comienzos de la década de los ochenta del siglo XIX un cargo de gran importancia en el Ayuntamiento criptanense. Era el secretario, y por él pasaba toda la información, y todas las decisiones. Estaba al corriente, pues, de todo. Tenía todo el aprecio del consistorio, como persona y como profesional, y se le estimaba por sus valores éticos y su dedicación a su trabajo.

Cumplía por su cargo Aparicio Sureda además funciones protocolarias, lo que demuestra que su consistorio tenía puesta la confianza en él. Por ejemplo, según consta en el Boletín Oficial de la Provincia de Ciudad Real (BOPCR a partir de ahora) del 20 de junio de 1881, Francisco Aparicio Sureda había formado parte de la comisión que representó a  Campo de Criptana en el homenaje que dedicaba la villa a Calderón de la Barca, en la función del Centenario. Formaban parte de ella, además, el alcalde, Valentín Ortiz, en calidad de presidente, y el teniente de alcalde Moisés Mínguez (sesión ordinaria del Ayuntamiento, del 2 de mayo de 1881) (sobre Valentín Ortiz véase: Juliana Ortiz Olmedo… en la flor de la vida, Campo de Criptana, 1885).

El estandarte que portó esta comisión para tales actos fue bordado por una maestra de la localidad, María Mota. Por ello el ayuntamiento criptanense decidió en la sesión ordinaria del 16 de mayo gratificarle con 25 pesetas. Recordemos que aquella celebración fue uno de los acontecimientos culturales e históricos más importantes de aquel tiempo y que toda España se volcó en él. Tal y como se nos decía en el periódico La Iberia (año XXVIII, núm. 7.475, del 12 de marzo de 1881), el Ayuntamiento criptanense contribuiría con la cantidad de 200 reales para la celebración de estos actos, y encontramos, además, referencia expresa al estandarte que había confeccionado María Mota (véase: Campo de Criptana en la conmemoración del Segundo Centenario de Calderón de la Barca, 1881).

Rembrandt: Retrato de un estudioso (1631). San Petersburgo, Museo del Ermitage

Rembrandt: Retrato de un estudioso (1631). San Petersburgo, Museo del Ermitage

En esa misma sesión ordinaria del 2 de mayo quedó de manifiesto el aprecio que al ayuntamiento sentía por su secretario, y en consecuencia se tomó la decisión de:

Expedir certificado de buena conducta moral y política, como secretario de Ayuntamiento y como vecino, cual se merece, á D. Francisco Aparicio Sureda, por su proceder irreprensible.

También en esa sesión, se decidió también nombrar a Aparicio Sureda comisionado en representación del Ayuntamiento en Ciudad Real, con la finalidad de resolver asuntos relacionados con las quintas.

Hasta aquí, la vida sonreía al secretario del Ayuntamiento criptanense, Francisco Aparicio Sureda. Pero las vueltas del destino le deparaban un futuro incierto. Pero esto ya lo veremos en el artículo de mañana.

JOSÉ MANUEL CAÑAS REÍLLO