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David Wilkie: Leyendo el testamento (1820). Múnich: Neue Pinakothek

David Wilkie: Leyendo el testamento (1820). Múnich: Neue Pinakothek

Viene dando todavía coletazos lo que dijimos sobre la calle Cardenal Monescillo (antiguas Tardía y Herriega) hace unos días y, en particular, aquella breve nota que dejé caer sobre la «casa de Marcilla» (véase: El «monopoli» criptanense, Campo de Criptana, 1900, XII: La Calle Cardenal Monescillo, III, antiguo tramo Herriega… y la casa de Marcilla). Considero que en esta ocasión es conveniente ampliar la información de lo dicho sobre esa casa criptanense, esa casa que, como otras que hubo en esta localidad y que ya no están, adquirió con el tiempo un nombre propio, hoy ya perdido y olvidado. Encontramos la información al respecto en un anuncio del Juez Municipal de Campo de Criptana, Celestino Martínez Santos Palmero, del 2 de marzo de 1915, que se publicó en el Boletín Oficial de la Provincia de Ciudad Real (núm. 29, del viernes 5 de marzo de 1915).

En él se hacía saber que en el juzgado se estaba instruyendo desde el año 1906 un expediente a instancia de Jacinto Cuadra Ramos en nombre y como apoderado de María Melgarejo y Melgarejo, viuda de Francisco de Paula Baíllo y Castilla, que había fallecido a comienzos del siglo XX a los cuarenta y pocos años. Recordemos que éste era a finales del siglo XIX uno de los propietarios más ricos de Campo de Criptana. Figuraba con domicilio en la Calle Torrecilla, núm. 2, y pagaba una contribución de 4.092 ptas., la segunda más alta de la localidad (véase: El «monopoli» criptanense, Campo de Criptana 1900, VIII: La calle Miguel de Cervantes, «alias» Torrecilla, II). El expediente estaba destinado a acreditar que el difunto Francisco de Paula era dueño legítimo de varias fincas en el término municipal criptanense. No había de esta posesión, sin embargo, título inscrito, y a la hora de hacer la partición de los bienes se encontraron con el problema de que no se podían inscribir en el Registro de la Propiedad a favor del difunto y posteriormente a nombre de aquéllos a quienes se había adjudicado la partición. Surgió un problema particular con una de las fincas, que aparece consignada con el número 98 y se hallaba deslindada como se describe:

Y la tercera parte de una casa llamada de Marcilla, en esta población, calle del Cardenal Monescillo, número 7, antes Herriega, compuesta de planta baja y principal; ocupa toda una superficie de 824 metros 82 centímetros y linda por la derecha con otra casa de este caudal y la calle de Miguel de Cervantes, llamada antes de la Torrecilla, en la que tiene la portada y otra puerta de calle, por la izquierda con otra casa de Carmen de la Guía y la de Dª Carmen Salcedo, espalda esta última casa y la de herederos de Francisco Polo y frente dicha calle del Cardenal Monescillo. Vale 825 pesetas y la adquirió el repetido causante en el año 1867 por legado que le hizo su tío D. Juan Bautista Baíllo y Justiniano, quien la había adquirido de su hermana Dª. Antonio Baillo y Justiniano.

Pawel Andrejewitsch Fedotow: Joven viuda (1851). Moscú, Tretjakow-Galerie

Pawel Andrejewitsch Fedotow: Joven viuda (1851). Moscú, Tretjakow-Galerie

Continúa diciendo el anuncio que se tramitó y se aprobó el expediente y se inscribieron las fincas comprendidas en él, pero no se pudo hacer con la «casa de Marcilla». Se suspendió la inscripción por hallarse inscritas dos terceras partes á nombre de D. Francisco de Paula Baíllo y Castilla, y la mitad de la tercera parte restante á favor de D. Francisco de Paula Baíllo y Justiniano, por herencia de Dª. María Antonia Baíllo y Justiniano, en la cual inscripción se dice que la otra mitad corresponde á la misma Dª. María Antonia Baíllo y Justiniano. En consecuencia, y para subsanar el defecto y para que pudiese inscribirse la finca a favor de Francisco de Paula Baíllo y Castilla, Jacinto Cuadra solicitó que se convocara a los:

… causahabientes de Doña Micaela Baillo y Justiniano y de Dª Micaela, Dª. María, D. José Vicente, Dª. Filomena y Dª Jacinta Baillo y Chacón, cuyos domicilios se desconocen, para que en el término de ocho días puedan comparecer, si quieren, á alegar lo que crean conveniente á su derecho, apercibidos de que si no lo verifican se accederá á lo solicitado por el repetido Sr. Cuadra.

Jacinta Baíllo y Chacón no se presentaría a esta comparecencia, ni reclamaría sus derechos. Con toda seguridad. Era hija de Micaela Baíllo y Justiniano, y casó con Francisco de Paula Baíllo y Castilla. Había fallecido a los veintiún años el día 21 de junio de 1876 en Campo de Criptana (véase: La muerte inesperada, Campo de Criptana, 1876). Sus herederos abintestato fueron sus hermanos, los otros citados a comparecencia en la solicitud de Cuadra: Micaela, María, José Vicente y Filomena Baíllo y Chacón.

Y qué grato es encontrar de nuevo a dos criptanenses de los que tanto y tanto hemos hablado en este blog: Celestino Martínez Santos y Palmero, y Jacinto Cuadra Ramos. El primero, como se ha dicho, era entonces, allá por 1915, juez municipal de Campo de Criptana, pero unos pocos años antes, en 1912, lo encontramos como alcalde de la localidad (véanse: El alcalde Celestino Martínez Santos, y su consistorio, Campo de Criptana, 1912; El Ayuntamiento de Campo de Criptana en 1912; y Campo de Criptana en 1912, II: El Ayuntamiento). Del segundo, Jacinto Cuadra, también hemos hablado mucho y hemos destacado su carácter polifacético  (véanse: Jacinto Cuadra, político, viajero y alcalde, Campo de Criptana, 1909-1914; y Jacinto Cuadra, corresponsal, comisionista y pluriempleado, Campo de Criptana, 1882-1903).

JOSÉ MANUEL CAÑAS REÍLLO