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Los muelles y su camino: Plano de Campo de Criptana por Domingo Miras (1911)

Los muelles y su camino: Plano de Campo de Criptana por Domingo Miras (1911)

Hace unos días hablábamos sobre la estación de Campo de Criptana y sobre su importancia para el desarrollo industrial y urbanístico de la zona sur de la localidad (véase: El «monopoli» criptanense, Campo de Criptana 1900, XVI: La Estación). Tanta fue la actividad económica de esta estación y su importancia para la importación de productos, especialmente los relacionados con la industria del alcohol y del vino, que pronto se necesitó recurrir a ampliaciones de sus infraestructuras, tanto de las vías como de edificios de servicio.

Y esto se hizo a comienzos del siglo XX, uno de los momentos culminantes de la economía vinícola criptanense y el que fue posiblemente el periodo de mayor esplendor de la historia del ferrocarril y de su estación en Criptana. Y para ello era necesario expropiar terrenos, y así se hizo. Como era preceptivo y legal, con tal finalidad se publicó un anuncio del Gobierno Civil de Ciudad Real (Sección de Obras Públicas) en el  Boletín Oficial de la Provincia de Ciudad Real, del 18 de febrero de 1910. Y decía así:

Debiendo proceder la Compañía de Ferrocarriles de Madrid á Zaragoza y á Alicante, competentemente autorizada al efecto, á la ejecución de obras de ampliación y modificación de vías y muelles en la estación de Criptana, y considerando necesario para ello la expropiación de una parcela de terreno perteneciente á don Francisco Laurens, que linda al Norte con propiedad de D. Gregorio Minguez, al Este con la senda de los Perales y al Sur y Oeste con el ferrocarril, se hace público en este periódico oficial en cumplimiento de lo que dispone el art. 17 de la ley de Expropiación forzosa y los 23 y 24 de su reglamento, á fin de que dentro del plazo de veinte días, tanto el propietario de la expresada parcela, como cualquier otra persona ó entidad que se considere interesada, puedan reclamar verbalmente ó por escrito ante el Alcalde de Criptana contra la necesidad de la ocupación que se intenta.

La estación y los muelles: Plano de Campo de Criptana por Domingo Miras (1911)

La estación y los muelles: Plano de Campo de Criptana por Domingo Miras (1911)

Encargo á la expresada autoridad municipal que levante actas autorizadas por el Secretario del Ayuntamiento de las reclamaciones que se formulen verbalmente y admita todas las que se le presenten por escrito dentro del plazo señalado y me  remita dichas actas y escritos con sus correspondientes índices dentro de los dos días siguientes al en que expire el término fijado en la admisión de reclamaciones.

Ciudad Real 16 de Febrero de 1910.- El Gobernador Interino, Sacramento Hidalgo.

Hacia la estación... desde el sur: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2014)

Hacia la estación… desde el sur: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2014)

Si nos vamos ahora al plano de Campo de Criptana de Domingo Miras, de 1911, encontramos ya esos muelles y, encontramos también trazado el proyecto del nuevo camino que iría desde la calle Paloma hasta los muelles. Con este camino que hoy es calle se completa la tríada callejera que proporcionaría el acceso debido al barrio de la Estación, e incluso con una cierta especialización, porque el Paseo de la Estación parecía adecuado para viajeros y, como dice su nombre, para paseantes, mientras que el camino de los muelles se dejaba para finalidades industriales y económicas. De hecho, buena parte de su ocupación está aún compuesta por fábricas, almacenes y antiguas bodegas; sólo entre ellos se ha ido abriendo paso poco a poco el uso residencial. Es hoy esta calle, que tiene por nombre de Juan Carlos I, quizá de los más hermosos paseos de Criptana, uno de los pocos que quedan de los viejos tiempos, gracias a su denso arbolado que tanta sombra y frescor proporciona al caminante esas tardes tórridas del verano manchego.

Es una lástima que las otras dos calles de esta tríada sureña criptanense no tengan ya ornato vegetal que originalmente tuvieron. Es una lástima que el antiguo camino del Puente sea hoy una pista de asfalto, sin un árbol… sólo asfalto y más asfalto… frío y gris asfalto. Y de aquella «senda de los Perales» aneja a la Estación, ya nada queda, excepto el recuerdo y el nombre. Criptana tenía de todo por aquellos años, incluso una senda de los Perales. Respecto a Francisco Laurens, propietario de aquellas tierras a expropiar poco más podemos añadir a lo ya dicho en otros artículos (véanse: Un bodeguero francés en Campo de Criptana: El banquero y financiero Francisco Laurens, 1912; La explosión en la Bodega de Laurens, Campo de Criptana, 1913El financiero y bodeguero Francisco Laurens y los vinos de Criptana en la Exposición Regional de Valencia, 1909, I; El financiero y bodeguero Francisco Laurens y los vinos de Criptana… II; El financiero y bodeguero Francisco Laurens y los vinos de Criptana… III; y El financiero y bodeguero Francisco Laurens y los vinos de Criptana… IV).

JOSÉ MANUEL CAÑAS REÍLLO