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Hacia el monte: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2014)

Hacia el monte: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2014)

Nos íbamos ayer por los cerros de Úbeda cuando comenzamos a hablar sobre la calle del Monte (véase: El «monopoli» criptanense, Campo de Criptana 1900, XIX: La calle del Monte, I). Es el poder que tienen las evocaciones de los nombres y de los espacios, y de las atmósferas, que nunca se sabe en qué van a acabar y qué destino nos deparan. Centrando hoy más la cuestión y dejando a un lado paisajes, hablaremos de los vecinos de esta calle en otras épocas. Tanto tiempo ha pasado que a lo mejor ya nadie se acuerda de ellos; quizá algunos de sus descendientes sigan viviendo en las casas de sus bisabuelos o tatarabuelos. Puede que otras casas hayan cambiado de manos y hayan acabado en las de otras familias. En más de un siglo han podido pasar muchas cosas, muchas más de las que se nos pueden pasar por la cabeza o podemos ser capaces de imaginar. La vida da muchas vueltas.

Y, puesto que este artículo forma parte de la serie del «monopoli» criptanense, justo es que comencemos por el elemento que le sirve de hilo rojo argumental: la contribución industrial en 1900, según los datos que nos proporciona el Boletín Oficial de la Provincia de ciudad Real del viernes 9 de marzo de ese año. En el caso de esta calle, encontramos que ninguna matrícula de contribución industrial radica en ella, y esto es enteramente lógico. Tenía esta calle carácter esencialmente residencial, al igual que la mayor parte de las calles de la periferia. La mayor parte de los negocios y comercios criptanenses estaban situados en las calles más céntricas (Tiendas, Castillo, Cabezuelas, Santa Ana e Iglesia, Soledad, Herriega, etc., según la nomenclatura callejera anterior a 1890).

Era la calle del Monte hacia 1877 de vecindario que podríamos calificar de clase media, propietarios agrícolas acomodados, ni muy ricos riquísimos, ni muy pobres paupérrimos, sino un término medio en el que está siempre la virtud de las cosas. No eran muchos entonces los contribuyentes electores que vivían en esta calle, pero, vemos que, a medida que avanzan los años hacia el fin del siglo XIX, irá aumentando paulatinamente el número.

Camille Pissarro: Cosecha (1876). París, Musée d'Orsay

Camille Pissarro: Cosecha (1876). París, Musée d’Orsay

En 1877 eran cuatro estos vecinos contribuyentes electores, todos propietarios, según nos dice el Boletín Oficial de la Provincia de Ciudad Real del 9 de noviembre de ese año. En el núm. 9 de la calle del Monte vivía Jesús Fuentes Gómez-Flor, que pagaba una contribución de 62,31 ptas. En el núm. 15 vivía Isidoro Olmedo Valera, con una contribución de 27,18 ptas. En el 20 tenía residencia Juan Ignacio Alberca Bermejo (32,06 ptas.) y en el 24 Ignacio Olmedo Casarrubios (42,87 ptas.). Cuatro años después, encontramos que son cinco los contribuyentes electores de esta calle, según el Boletín provincial (8 de enero de 1881). No aparece Ignacio Olmedo Casarrubios, del núm. 24, pero a Fuentes Gómez-Flor (núm. 9), Olmedo Valera (núm. 15) y Alberca y Bermejo (núm. 20) se suman Gregorio Ortega y Aparicio, en el núm. 21 (53,26 ptas. de contribución), y Natalio Alarcos y García en el núm. 50 (67,96 ptas.).

De cuatro en 1877 y cinco en 1881 pasamos a ocho contribuyentes electores en 1890 (Boletín provincial, supl. núm. 36 al núm. del miércoles 8 de enero). Algunos de los vecinos que encontramos en ese año son los mismos ya citados (Fuentes y Gómez-Flor, Olmedo Valera, Alberca y Bermejo, y Ortega y Aparicio). También vivía en la calle del Monte Natalio Alarcos y García, pero en el núm. 10, y no en el 50, como se nos dice en 1881. Y hay otros nuevos vecinos. En ese mismo número, el 10, encontramos también a Antonio Flores Calonge, en el 14 a Miguel Angulo y Rosado, y en el 26 a Sabas Muñoz Alberca.

Jean François Millet: El Angelus (1857-1859). París, Musée d'Orsay

Jean François Millet: El Angelus (1857-1859). París, Musée d’Orsay

Para finalizar, ya en 1870 encontramos la calle del Monte encuadrada en uno de los tres colegios electorales de Campo de Criptana: el del Carmen. Formaban también parte de este colegio electoral el Pozohondo y las calles Buendía, Fontanilla, Huerto Pedrero, Alcantarilla, Puente, Concepción, Corrales, Cambronera, Convento, Tercia, Lerino, Huertas, Castillo, Pintado, Paloma, Pozo de las Eras y San Sebastián, es decir, toda aquella parte del casco urbano que quedaba al sur de la actual calle de la Reina (Boletín provincial, del 20 de octubre de 1870).

Con lo dicho creemos que hay argumentos suficientes para poder incluir con todo derecho y sin ningún tipo de dudas a la calle del Monte en este peculiar «monopoli» criptanense. Por lo demás, estoy seguro de que serán muchos los lectores que podrán identificar en alguno de estos vecinos citados a un antepasado suyo.

JOSÉ MANUEL CAÑAS REÍLLO