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Es curioso cómo los datos y las noticias afloran no siempre cuando uno las busca, sino cuando quieren. Es esa experiencia que ocurre de vez en cuando, cuando uno pierde un objeto cualquiera, y lo busca y lo busca desesperado y revuelve hasta el último rincón de la casa, y el objeto no aparece, como si estuviera escondido de nosotros, como si se lo hubiera tragado la tierra, como si huyera, como si encontrase diversión en volvernos locos. A veces esa desesperación del que busca y no encuentra tiene reflejo en la lengua; así, por ejemplo, en farsí (persa moderno), «buscar» se dice «djosto djou kardan», (جست وجو کردن) lit. «hacer búsqueda y búsqueda», muy ilustrativo de la angustia del que busca y busca sin cesar sin intercesión alguna de San Donato o de San Cucufato o de otro santo al que podérselos atar, o si no, que se lo pregunten a Javier Krahe. El día menos pensado el objeto aparece, y aparece donde quiere y donde le da la gana, y uno no es capaz de explicarse qué ha ocurrido. A lo mejor hay objetos que tienen vida propia, al margen de la realidad y del ser humano, y por eso desaparecen cuando quieren, pero no lo sabemos.

Louis-Michel van Loo: Fernando VI (s XVIII). Madrid, Palacio Real

Louis-Michel van Loo: Fernando VI (s XVIII). Madrid, Palacio Real

Eso mismo pasa con las noticias. Una serie de pesquisas me llevaron a finales de marzo de 2012 al periódico La Gaceta, nº 33, del 15 de agosto de 1747. En su pág. 268 encontrábamos entre otras noticias de sociedad sobre la corte madrileña de Fernando VI una concesión real: la autorización para celebrar un mercado franco en la ermita del Cristo de Villajos (véase: Un mercado franco para la ermita del Cristo de Villajos, 1747).

Reproduzcamos entonces lo dicho en aquella ocasión:

Asimismo ha hecho S. M. merced à la Villa del Campo de Criptana, que por tiempo de seis años pueda celebrar un Mercado franco, por ocho días continuos, desde ultimo de Agosto, hasta 7. de Septiembre, en el Despoblado de la Hermita del Santo Christo de Villajos, para que el producto se convierta en la Obra, y Hospedería de dicha Hermita.

La ermita (detalle del cuadro "El Santuario IV"): Óleo de José Manuel Cañas Reíllo (2009)

La ermita (detalle del cuadro «El Santuario IV»): Óleo de José Manuel Cañas Reíllo (2009)

No encontré en aquel momento más datos que pudieran estar relacionados con este acontecimiento, por más que busqué. Pero, he aquí que poco más de dos años después encuentro, como por casualidad, referencias a un acontecimiento histórico muy parecido (si es que no es el mismo), esta vez en una publicación francesa, la Gazette, nº 36, del 2 de septiembre de 1747, es decir, publicada apenas quince días después de la aparición de la noticia en el periódico español. Parece ser esta publicación la versión francesa de La Gazeta española, no sólo en el título, sino también en el contenido, aunque hay algunas diferencias. Transcrita antes la versión de La Gazeta, veamos a continuación qué nos dice el texto francés (pp. 421-422):

Sa Majesté a ordonné que pendant six ans il se tint une Foire à Campo de Criptana depuis le 31 du mois d’Aoust jusqu’au 8 du mois de Septembre, & que les droits, qui seroient payez par les Marchands pour pouvoir vendre dans cette Foire, fussent employez à rebâtir l’Hermitage de Villajos».

El santuario: Óleo de José Manuel Cañas Reíllo (2010)

El santuario: Óleo de José Manuel Cañas Reíllo (2010)

Que viene a decir, según mi traducción del francés:

«Su Majestad [el rey de España] ha ordenado que durante seis años se celebre una feria en Campo de Criptana desde el 31 del mes de agosto hasta el 8 del mes de septiembre, y que los derechos que sean pagados por los comerciantes para poder vender en esta feria, sean empleados en reconstruir la Ermita de Villajos».

El despoblado de la ermita de Villajos: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2014)

El despoblado de la ermita de Villajos: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2014)

Hay tantas diferencias entre ambos textos que tenemos que preguntarnos si realmente se refieren al mismo hecho y los desajustes se deben a que el francés es traducción libre o descuidada del español, o es que realmente se refieren a dos concesiones distintas del rey. Según el texto español, lo que se podrá celebrar es un «mercado franco»; según el francés, es una «feria». El lugar de celebración será, según el español, el despoblado de Villajos; sin embargo, el francés nos dice que se celebraría en Campo de Criptana.

Respecto a las fechas, en el español se dice que tendrá lugar el mercado del último día de agosto al 7 de septiembre; según el francés, la feria se prolongaría hasta el día 8. Y encontramos una última diferencia más que, posiblemente, sí se pueda explicar como libertad de traducción. Según el español el «producto» de mercado franco, es decir, las ganancias, se invertirán en la «Obra, y Hospedería de dicha Hermita»; el francés, en cambio, nos dice que los derechos que paguen los comerciantes se invertirán en la reconstrucción de la Ermita de Villajos».

Quizá sean demasiadas diferencias las existentes entre ambos textos para explicarlas por una libertad de traducción. ¿Se estará refiriendo cada texto a un acontecimiento diferente, lo que nos impediría identificar el mercado franco con la feria?. No lo sé. Quizá tengamos que dejar la respuesta en el aire, o quizá confiar en que el destino nos ponga en el camino certero del descubrimiento de más documentos que nos aclaren esta cuestión en el futuro y desvelen los secretos de este enigma. Dejémoslo en manos en la casualidad.

JOSÉ MANUEL CAÑAS REÍLLO