Etiquetas

, , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

La iglesia: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2014)

La iglesia: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2014)

Seguimos hoy hablando de aquella celebración de la “Fiesta de la Raza” criptanense de 1921, de la que dio cuenta el periódico El Pueblo Manchego del 14 de octubre de ese año. Es ésta ya la cuarta entrega dedicada a esta historia. A este paso, corremos el riesgo de prolongar esta serie mucho más que lo que realmente el acto duró. Pero, como ya dije ayer, el corresponsal le dedicó mucho espacio al discurso del párroco en su crónica, mucho más que a los discursos de las autoridades y a las intervenciones infantiles, y justo es que nos detengamos en él (véase: La “Fiesta de la Raza”, Campo de Criptana, 1921, III: El largo e interminable discurso del párroco y sus sentimientos patrióticos). E hizo el párroco, Juan José Sánchez, gala de su patriotismo y también de sus conocimientos bíblicos, como no podía ser de otra manera, con su alusión a la parábola del hijo pródigo. En lo que sigue del discurso del párroco encontramos una respuesta a la queja que la niña, Encarnación Miras, había hecho a la Junta de Enseñanza por la “desigualdad en la educación de ambos sexos”. He aquí lo que dijo, según el citado periódico:

Se muestra conforme con que la educación de la mujer vaya a la par con la del hombre, porque sí (sic) bien tienen deberes bien distintos que cumplir, con ello se evitarían las desigualdades que hoy existen. El hombre que posee más cultura y educación hace de su compañera una esclava, y la mujer que aventaja al marido, trata a este, y permitirme (sic) la frase – dice – como a un trasto.

Jan van Eyck: Retrato del matrimonio Arnolfini (1434). Londres, National Gallery

Jan van Eyck: Retrato del matrimonio Arnolfini (1434). Londres, National Gallery

Éstas eran sus ideas sobre la educación de la mujer, acordes, por lo demás, con las usuales en la época. Y después el párroco entra de lleno en cuestiones de educación y enseñanza:

Aconseja a los Maestros que después del Catecismo, estudien los niños con preferencia la Gramática porque sabiendo correctamente el idioma no ocurrirá como hoy que en cada frase vá (sic) envuelto un insulto y que el conocimiento escaso de la lengua es origen de que se viertan en cada vocablo conceptos que van en desdoro de la sociedad y que constituyen una deshonra para aquel a quien van dirigidos.

Finaliza su discurso el párroco dirigiéndose al alcalde criptanense de entonces, Juan Vicente Alarcón, también con una petición relacionada con la enseñanza y la educación en Campo de Criptana:

Y termina diciendo que espera del Sr. Alcalde, como tiene prometido, frutos que redundarán en beneficio de la educación de Criptana.

Jan Havicksz Steen: Escuela pueblo (ca. 1670). National Galleries of Scottland

Jan Havicksz Steen: Escuela pueblo (ca. 1670). National Galleries of Scottland

Y no tiene nada de raro esto, puesto que la actividad escolar pública en Campo de Criptana dependía casi totalmente de la Junta Local de Enseñanza, antes Junta de Instrucción Primaria, y era desde el Ayuntamiento desde donde se tomaban las decisiones al respecto (sobre la historia de la enseñanza en Campo de Criptana, véanse: La escuela en los tiempos del cólera, Campo de Criptana, 1838-1844; Francisco Treviño y la enseñanza en Campo de Criptana, 1861; Aquellos antiguos plenos del Ayuntamiento de Campo de Criptana…, 1879, II; Aquellos antiguos plenos del Ayuntamiento de Campo de Criptana… 1879, IV; La primera piedra de una escuela, Campo de Criptana, 1921; El alcalde Domingo Esteso y la cuestión de las escuelas, Campo de Criptana, 1922).

Pompeo Batoni: Aquiles y el Centauro Quirón (1746). Florencia, Galleria degli Uffizi

Pompeo Batoni: Aquiles y el Centauro Quirón (1746). Florencia, Galleria degli Uffizi

Digamos algo ahora sobre el párroco criptanense Su nombre completo era Juan José Sánchez Ruiz del Valle. En 1891 ya era Licenciado en Sagrada Teología. A comienzos de ese año fue propuesto por el obispado para que fuera capellán del Cementerio de Ciudad Real, por renuncia de su titular, Serafín Serrano. Se aceptó la propuesta en una sesión ordinaria del ayuntamiento de Ciudad Real en el mes de febrero de ese año (Boletín Oficial de la Provincia de Ciudad Real, del 23 de marzo de 1891). En 1911 ya era arcipreste de Almagro (El Pueblo Manchego, del 12 de mayo de 1911). En diciembre de 1912 fue uno de los muchos que concurrieron al concurso de curatos que se celebró en el Palacio Episcopal de Ciudad Real. El día 29 de diciembre se realizó el examen sobre Teología Moral, y el día 30 el de Teología Dogmática. En 1913 ya aparece como cura párroco de Almagro (Boletín Oficial de la Provincia de Ciudad Real, del 7 de febrero de 1913). En 1921, como ya se ha dicho, lo encontramos como párroco en Campo de Criptana.

Quedaba, como broche final del acto de aquella “Fiesta de la Raza” de 1921, la intervención del Director de las Escuelas Graduadas de Campo de Criptana, Domingo Miras, que aprovechará para expresar una amarga queja por el abandono en que se encontraban los maestros y la escuela en Criptana… y también en España, suponemos.

JOSÉ MANUEL CAÑAS REÍLLO