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Cercanías de La Hidalga: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2013)

Cercanías de La Hidalga: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2013)

Como decíamos ayer, continuamos hoy en esta serie, en tercera entrega, que estará dedicada a otro de los parajes criptanenses cuyo nombre tiene de una manera u otra que ver con el agua. Es el Haza Charquera.

Haza Charquera

Está el paraje así llamado al este de la Casa de la Hidalga, con El Sarro al Sur, la Casa de Quirós al Norte y la Vía del Hambre al este. El término «haza» es corriente componente de topónimos criptanenses. Es vieja palabra, ya muy en desuso, pero muy ilustrativa respecto a las características del lugar que designa en este caso, y también respecto al paisaje. Según el DRAE, un «haza» es la:

Porción de tierra labrantía o de sembradura.

Haza Charquera: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2013)

Haza Charquera: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2013)

Con esto ya está dicho todo y, en caso de que nunca hayan hollado aquellas tierras así llamadas tus pies, lector, puedes imaginarte cómo son, y no andarás muy descaminado. Son tierras llanas, tierras de labor, tierras de producción, fundamentalmente cereal, a veces tierras baldías, que, supongo, tampoco habrán escapado a la colonización del viñedo y del olivo. Este últmo, especialmente, se encuentra por aquellos lugares, igual que en todas las sierras criptanenses, como en casa, y forma parte del paisaje tanto que se diría que vive allí desde que el mundo es mundo.

El segundo componente del topónimo es «charquera», que aquí es el adjetivo femenino de «charquero». Designa, sin duda, a un lugar rico en charcos o, quizá mejor, charcas, pero, ironías de la vida, tal adjetivo no aparece recogido en el DRAE; sin embargo, en este caso, como en otros muchos, la toponimia y la lengua popular son inmensamente más ricas y variadas que la lengua oficial. Sí recoge el DRAE el término «charquero», como sustantivo y con uso exclusivo en Cuba, pero no viene aquí a cuento ni aclara nada en el tema sobre el que estamos tratando. Nos interesa más ver qué nos dice el DRAE sobre «charco» y «charca». Comencemos con el segundo, puesto que lo encontraremos en más topónimos criptanenses. Una charca es, según el DRAE, un:

Depósito algo considerable de agua, detenida en el terreno, natural o artificialmente.

Este término en plural aparece como topónimo, «Las Charcas», en dos parajes criptanenses: uno es el situado al sur del casco urbano de Campo de Criptana, hoy ya urbanizado. Allí los nombres de las calles ya han suplantado casi completamente al viejo topónimo. Pervive el nombre de «Las Charcas» en las tierras situadas al sur del ferrocarril, convertidas por el hombre en lugares de depuradoras y desagües municipales, entre la CM-3105 y la CR-1223 con el Camino del Arcediano en medio.

Las Charcas: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2013)

Las Charcas: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2013)

Pero también aparece el masculino «charco» en la toponimia criptanense, y para encontrarlo nos tenemos que ir a las cercanías de la Casa de Treviño. Allí, al este del paraje de El Paredón, al oeste de la Casa de Paletas y del lugar de Paletas encontramos los parajes de El Charco y del Pozo del Charco. Sobre «charco» nos dice el DRAE:

Agua, u otro líquido, detenida en un hoyo o cavidad de la tierra o del piso.

Hay una distinción fundamental entre «charco» y «charca» que el DRAE recoge aunque de forma algo velada, y es la misma que se encuentra entre términos como «cesto» / «cesta», «saco» / «saca», etc.: al tamaño y, en ocasiones, a su naturaleza. Con «charca» nos referimos a lugares de cierta extensión en que el agua está retenida de forma natural; reservamos «charco» para una superficie de agua de no gran extensión que se forma ocasionalmente, casi siempre por efecto de la lluvia o por cualquier otra causa.

Aquí lo dejamos por hoy.

JOSÉ MANUEL CAÑAS REÍLLO