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Viñedo en invierno: Óleo de José Manuel Cañas Reíllo (2013)

Viñedo en invierno: Óleo de José Manuel Cañas Reíllo (2013)

Llega en La Mancha anunciando el otoño, como todos los años, la vendimia. Ya es hora de recoger los frutos de ese mar de la llanura manchega, de esos viñedos de verde rabioso que llegan más allá de donde alcanza la vista. Se diría que son infinitos, que no hay principio ni final en ellos. No hablaremos, sin embargo, de la vendimia de estos días, sino que, como es de rigor y casi norma en este blog (norma que, confesémoslo, rompemos de vez en cuando) abriremos esa mirilla adimensional que nos permite asomarnos al pasado, y ver cómo era la vida de los criptanenses en otros tiempos y ver cómo era Campo de Criptana antaño. Hoy veremos un episodio, o más bien curiosidad, de la vendimia de otros tiempos.

El periódico El Castellano, del 20 de octubre de 1932, dedica una pequeña nota a la vendimia en la comarca de Alcázar de San Juan que tiene por título La cosecha de uva se valora, solamente en Alcázar, en 10 millones de pesetas. Motivó esta información la extraordinaria abundancia de uva que se produjo aquel año, tanto que, según nos dice el periódico:

… todas las bodegas de la zona vitivinícola se hallan abarrotadas de existencias y se trabaja día y noche en las faenas de la molturación para lo que se han establecido diferentes turnos.

La viña: Dibujo de José Manuel Cañas Reíllo (2014)

La viña: Dibujo de José Manuel Cañas Reíllo (2014)

Ésa era la situación hasta aquel momento. Pero no quedaría ahí, porque la uva seguía llegando sin parar, y en grandes cantidades, y amenazaba con colapsar las bodegas de la zona. Continúa el periódico diciéndonos:

Continuamente llegan a ésta grandes caravanas de carros cargados de uva procedentes de Toledo y Cuenca, pero su adquisición tropieza con grandes dificultades ante el temor de no poder colocar la producción en las bodegas, por estar ya éstas completamente abarrotadas.

Y Campo de Criptana no era una excepción:

En Campo de Criptana hay más de mil carros cargados de uva forastera que esperan turno para vender la mercancía. Se espera poder colocar toda la cosecha.

Viñedos: Óleo de José Manuel Cañas Reíllo (2013)

Viñedos: Óleo de José Manuel Cañas Reíllo (2013)

Termina la nota recalcando la cifra dada en el título: los más de diez millones de pesetas en que estaba valorada la cosecha de uva en Alcázar de San Juan.

Pocos días antes la preocupación había cundido entre los pequeños propietarios de viñedo en la zona de Campo de Criptana. El periódico El Bien Público, año LIX, núm. 17.857, del 7 de octubre de 1932 informa de lo siguiente:

Los pequeños cultivadores de una de las comarcas de Criptana han protestado el bajo precio con que se abren las bodegas, reclamando una reunión para solucionar el conflicto. Por la lluvia se precipitan las faenas de vendimia. La recolección dará vinos poco graduados. La cosecha de uva dicen que es enorme.

Y en efecto lo fue, es decir, enorme, mucho más, quizá, de lo esperado, lo que no favorecería sin duda la subida de los precios. A lo mejor fue una cosecha histórica, y definirla así, confesémoslo, impone mucho. A lo mejor no fue la cosecha del siglo, lo que es mucho decir, pero es evidente que fue extraordinaria. Llama la atención la expresión “una de las comarcas de Criptana”. Ante ella me pregunto: ¿cuántas comarcas tiene Criptana?

JOSÉ MANUEL CAÑAS REÍLLO

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