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Vendimia: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2013)

Vendimia: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2013)

Todo tiene su cara y su cruz, como una moneda. En las historias también hay una cara y una cruz, como veremos a continuación. La cara se mostró en lo que contamos ayer, aquella vendimia extraordinaria, aquel año prodigioso de 1932 en que la naturaleza se desbordó, y los viñedos, despampanantes como pocas veces, dieron lo mejor de sí. Fue noticia aquella vendimia de 1932 precisamente porque fue excepcionalmente buena.

¿Qué es noticia? O lo excepcionalmente bueno o lo excepcionalmente malo; lo normal, lo corriente, lo cotidiano no es noticia, aunque realmente tendría que ser también noticia que lo normal, lo corriente, lo cotidiano también existiese y que también haya vida en el día a día, en esa rutina aplastante pero necesaria. Así pues, aquellos fogosos viñedos manchegos dieron aquel año de 1932 la buena noticia. Ésta es la cara y esta moneda, por supuesto, también tiene su cruz, que es la mala noticia que, por lo general, suele ser más habitual que la buena o, al menos, suele ser en la que más se fijan los medios de comunicación.

Cuando llega la tormenta: Foto de JOsé Manuel Cañas Reíllo (2010)

Cuando llega la tormenta: Foto de JOsé Manuel Cañas Reíllo (2010)

Pero no hablaremos de una sola cruz, sino de tres, que son los tres años en que Criptana vio como sus viñedos sufrían las consecuencias desastrosas de las inclemencias del tiempo en 1892, en 1918 y en 1919. Las vendimias de aquellos años, por tanto, quedaron ya sentenciadas.

Tan desastrosos fueron aquellos años para el viñedo que la prensa nacional se hizo eco de la tragedia. He aquí los testimonios:

1892

Periódico La Iberia, del 26 de septiembre:

En Criptana (Ciudad Real) descargó ayer, de tres á seis de la tarde, una tormenta de granizo que destruyó casi por completo la cosecha de uva.

Periódico El País, del 27 de septiembre:

En el Campo de Criptana ha descargado una horrorosa tormenta, perdiéndose por completo toda la cosecha de uva de aquella comarca.

1918

Periódico El Sol, del 8 de julio:

CIUDAD REAL 6 (11,40 n.).- Empiezan a conocerse los detalles de los daños causados por la tormenta en el campo de Criptana. Según éstos, han sido destruidas 25 fanegas de viñedos, con una pérdida total de tres millones de pesetas.

1919

Viñedos: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2013)

Viñedos: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2013)

Periódico El Sol, del 4 de abril de 1919

CAMPO DE CRIPTANA 3.- A causa de los intensos fríos de los últimos días ha quedado completamente arrasada la cosecha de uva, en todo el término municipal y en los pueblos vecinos. Como todos los trabajadores de esta comarca viven de los viñedos y como el pasado año también se perdió la cosecha a causa de una tormenta de pedrisco, la clase pobre ve la miseria cerniéndose sobre sus hogares y la consternación es grandísima.

No es necesario que demos más detalles sobre lo que estas desgracias suponían en  la vida cotidiana de aquel tiempo para economías en su mayor parte muy precarias. La palabra “pobreza” nos viene sola a la mente, casi sin llamarla, casi sin invocarla, como no quiere la cosa… y nunca viene sola. La miseria siempre viene con ella, inseparables, nunca la una sin la otra…

JOSÉ MANUEL CAÑAS REÍLLO

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