Etiquetas

, , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Hablando de rutas... Amanece que no es poco (Ayna): Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2014)

Hablando de rutas… Amanece que no es poco (Ayna): Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2014)

Digo yo que no sería tan difícil diseñar una “Ruta del Quijote” como Dios quiere y manda. Aunque a lo mejor sí que es difícil. No lo sé. Lo cierto es que entre unos y otros, la casa sin barrer y La Mancha está todavía sin “Ruta del Quijote”. Intentos ha habido muchos, pero casi siempre están ensombrecidos por dos tachas: el deseo de contentar a muchos o el de plegarse a intereses particulares. A lo mejor es por esto que no se llega nunca a establecer una “Ruta del Quijote”, pero creo que la principal dificultad es que una ruta como ésta no se puede inventar en despachos de la administración, ni puede responder a un mero interés turístico, ni se puede dictar por ley, ni crear de la nada, o “porque lo digo yo”, o porque la autoridad de turno diga extendiendo su mano hacia el horizonte “hágase una Ruta del Quijote”, y piense que hecha está. Yerran quienes piensan en la “Ruta del Quijote” como mero concepto turístico; a lo mejor en esto radican los grandes fracasos de los ensayos de los últimos años, ésos en los que se gastó tanto y tanto dinero, sobre todo en cartelería, merenderos y señalizaciones que no llevan a ningún sitio. Todo para nada. La “Ruta del Quijote” es ruta de caminantes, de viajeros, de visionarios, no de turistas.

Ecos del pasado: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2014)

Ecos del pasado: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2014)

Es vieja la idea de la “ruta del Quijote”, a lo mejor tanto como el mismo Quijote. Son más recientes, sin embargo, los ensayos para darle una forma real, unas veces con más éxito otras con menos. Reconozcamos, sin embargo, que hay unos años clave en esta historia quijotesca, los años cincuenta y los sesenta, periodo crucial en la conservación de los molinos de viento en un tiempo en que estaban amenazados por la ruina y el abandono. Campo de Criptana estuvo a la cabeza en este movimiento, y se lo debemos al alcalde poeta, a José González Lara, gracias al cual hay legado quijotesco en Criptana, aunque a menudo esto se quiera olvidar como una muestra más, entre tantas y tantas, de ingratitud hacia el pasado.

El 2 de abril de 1961 pudo ser Campo de Criptana semilla de la “Ruta del Quijote”. Reunió el alcalde criptanense de aquel tiempo, el alcalde poeta, José González Lara, a alcaldes de la zona para dar de una vez por todas forma a esa ruta. Fue aquel 2 de abril, y el día siguiente, el 3, el periódico barcelonés La Hoja del Lunes, nos informaba de lo allí ocurrido en un artículo titulado La primera reunión de alcaldes de la Ruta Cervantina se celebró en Campo de Criptana.

El legado cervantino: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2014)

El legado cervantino: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2014)

Nos cuenta el citado periódico que asistieron a esta reunión quince alcaldes de los pueblos que en Ciudad Real, Albacete, Cuenca y Toledo se considera forman parte de esa “ruta quijotesca”, esa ruta que parece siempre estar en el aire, siempre en idea, como volando sobre La Mancha, pero sin nunca hacerse realidad. Hubo discursos de autoridades, dijo sus palabras correspondientes el delegado provincial de Prensa, Propaganda y Radio de Albacete, “señor Espinosa”. Por supuesto, fue lo más importante del acto el discurso del alcalde criptanense que era realmente quien encarnaba el más vivo deseo de que esa ruta cervantina se hiciese realidad. Hubo también ponencias de otros alcaldes, como el de Socuéllamos, que habló sobre la “Explotación de la riqueza natural”, y también de técnicos de la administración, como el Ingeniero de Obras Públicas de Ciudad Real, “Señor Ruiz”, que habló sobre urbanismo. Terminó el día acto con una visita oficial de todos los asistentes al molino de Chile, donde se les ofreció un vino de honor.

Rutas: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2014)

Rutas: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2014)

No sé si se consiguió o no algo, pero tampoco eso importa. ¿Qué es lo principal? Supongo que ser consciente de que la “Ruta del Quijote” nunca podrá ser un mero itinerario turístico, sino un recorrido espiritual para viajeros y caminantes. Creo que, en este sentido, ya hay una “Ruta del Quijote” o varias rutas, incluso, porque, quizá, cada caminante que toma la novela cervantina entre sus manos y evoca las escenas, y a lo mejor recorre los caminos polvorientos de La Mancha tras las huellas del Caballero de la Triste Figura, da forma a una “Ruta del Quijote”, la suya. Así hicieron los viajeros franceses que en el XIX vinieron por estas tierras; así hizo Urrabieta Vierge, mientras dibujaba escenas y paisajes de La Mancha, así hizo Azorín, en aquel lejano ya año de 1905. ¿Qué más da que Don Quijote fuese primero aquí o allá? ¿Qué importa de qué pueblo partiese en pos de aventuras y a cuál se dirigiese? Son absurdas polémicas localistas y que no llevan a ningún sitio. No se pueden poner cadenas a la literatura ni pretender que la literatura diga lo que su autor no quiso decir, ni se pueden poner kilometrajes a los viajes del caballero, ni fijar etapas a sus aventuras. Quizá por eso la “Ruta del Quijote”, la oficial, es una utopía que puede que nunca, nunca se haga realidad, mientras se haga depender sólo de réditos meramente económicos, y no del espíritu del caminante.

JOSÉ MANUEL CAÑAS REÍLLO

Anuncios