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William Adolphe Bouguereau: El día de los muertos (1859). Burdeos, Musée des Beaux Arts

William Adolphe Bouguereau: El día de los muertos (1859). Burdeos, Musée des Beaux Arts

Darían para mucho las historias de la mili. Una pequeña muestra se pudo ver en los dos artículos anteriores, dedicados a las incidencias ocurridas con mozos criptanenses en 1873-1874. Unos por defecto físico, otros por ser hijos de madre viuda, otros por serlo de padres sexagenarios, o por tener ya hermanos en el servicio militar, todos ellos quedaban exceptuados según la ley de prestar el servicio militar. Había, sin embargo, muchas más casuísticas, quizá tantas como personas, porque, al fin y al cabo, no hay dos vidas iguales, y cada una transcurre por su camino, por mucho que lo oficial pretenda reducirlo todo a un único patrón al que, por fuerza, adaptarse, quieras o no quieras. Seguimos, pues, con estas historias, historias de vidas, porque detrás de todas ellas, incluso de las más cotidianas, siempre hay algo interesante que contar.

Pedro de Camprobín: La muerte y el joven galán. Sevilla, Hospital de la Santa Caridad

Pedro de Camprobín: La muerte y el joven galán. Sevilla, Hospital de la Santa Caridad

Aludiremos hoy a otra situación: la de los mozos que se hallaban en paradero desconocido. Nos centraremos en el año 1897, según la información que nos da el Boletín Oficial de la Provincia de Ciudad Real del 8 de enero. Veamos el encabezamiento:

Comprendidos en el alistamiento de esta villa [Campo de Criptana] para el actual reemplazo, como naturales de la misma, los mozos que á continuación se expresan, cuyo paradero, así como el de sus padres ó personas que en el día les representen, se ignora, se les cita por el presente en cumplimiento de lo que dispone el art. 47 de la ley de 21 de Octubre último, para que comparezcan al acto de la rectificación de dicho alistamiento, que tendrá lugar en la Casa Consistorial el día 31 del corriente, á las nueve de la mañana, pues de no hacerlo se considerarán como muertos, en analogía con lo dispuesto en la regla 4ª del art. 88 de la vigente ley de Quintas y serán excluidos del alistamiento.

Y a continuación se dan los nombres de los mozos en tal situación, seguidos de los nombres de pila de sus padres:

Victoriano Aquilino Álvarez y Villanueva, de Domingo y Basilia.

Hilario Velasco Olmedo, de Diego y maría.

Alfonso Francisco Muñoz y Díaz Zarazar, de Melitón y Claudia.

Julián Policarpo Arteaga Castellanos, de Ramón y de María del Rosario.

El anuncio fue emitido por el ayuntamiento criptanense el 15 de enero de ese año, y está firmado por su alcalde en aquel momento, Justo Alonso.

Joachim Patinir: Caronte cruzando la Laguna Estigia (ca. 1520-1524). Madrid, Museo del Prado

Joachim Patinir: Caronte cruzando la Laguna Estigia (ca. 1520-1524). Madrid, Museo del Prado

No sabemos si se presentaron o no, si al final tuvieron que hacer la mili o fueron declarados muertos y, en efecto, estaban muertos. A lo mejor la vida da sorpresas en estos casos, y estos mozos estaban vivos, tranquilos, y sin enterarse de nada, y se libraron, como quien no quiere la cosa, de hacer la mili. Claro que, hay que reconocerlo, estar muerto para un boletín oficial es como quedar en un limbo administrativo, en una tierra de nadie burocrática, como encontrarse en medio de la Estigia sin moneda. A lo mejor la muerte también da sorpresas, y estaban ya muertos, y estaba la familia de duelo, y les lloraban sus parientes, amigos y familiares, y pedían una oración por su alma, como se hace en estas circunstancias, y tenían todavía cubiertos con sábanas los espejos… por si acaso. La vida es así, y la muerte también.

JOSÉ MANUEL CAÑAS REÍLLO