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¿Y los límites?: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2014)

¿Y los límites?: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2014)

Nos adentraremos hoy en la vida municipal o, mejor dicho, en algunas cuestiones de la vida municipal criptanense en el año 1872. La fuente serán los extractos de sesiones correspondientes al mes de septiembre de ese año que se publicaron en el Boletín Oficial de la Provincia de Ciudad Real, del 7 de octubre de 1872.

Surgieron por aquel entonces cuestiones urgentes. Una de ellas era la división del término municipal y el establecimiento de los limites con los pueblos vecinos. En la sesión extraordinaria celebrada por la corporación el día 1 de septiembre de 1872 se acordó que se convocara la junta que se había nombrado para que, junto al Ayuntamiento, procediese a los trabajos para esa división y a la rectificación de la estadística territorial. Se quería dar ya comienzo a los trabajos, y, pocos días después, en la sesión del día 8 del mismo mes, se nos dice en el extracto de sesiones que:

Se nombraron los tres individuos del municipio que han de componer, con los cinco elegidos por los asociados, la comision (sic) que ha de entender en las primeras diligencias para la division (sic) de términos.

Puente de San Benito: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2014)

Puente de San Benito: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2014)

Mientras tanto tenía el consistorio que atender a varios problemas a la vez, porque los problemas cuando vienen, nunca vienen solos, uno detrás de otro, bien organizados, esperando que uno se solucione para salir a la luz otro. Generalmente no. Los problemas nunca vienen solos; vienen acompañados de otros, como en barullo, a lo mejor como hormigas en una marabunta, sin orden ni concierto. Y así ocurrió. En la urgencia de poner límites al término, otro problema se presentó. El consistorio veía que el puente de San Benito amenazaba ruina y tenía que ponerse manos a la obra para arreglar el mal estado en que se encontraba (véase: Aquel viejo puente de San Benito… y sus remiendos, Campo de Criptana, 1575, 1790, 1872-1892).

Antigua calle de Magnes: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2014)

Antigua calle de Magnes: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2014)

Por otro lado, todo parecía transcurrir apaciblemente en la comisión designada para la delimitación del término municipal criptanense respecto a los limítrofes, cuestión importante si tenemos en cuenta que las fronteras no se establecen porque sí, sino fundamentalmente para organizar los impuestos. Si otras fueran las razones para poner fronteras, por ejemplo, poéticas, o medioambientales, o artísticas, a lo mejor no habría fronteras hoy por ningún sitio. Todo parecía transcurrir plácidamente en esa comisión, como iba diciendo… ¿o no? Pues no, porque, como se ha dicho, los problemas no vienen solos… vienen cuando quieren. Y, cuando todo estaba preparado para que la comisión de división del término comenzase su labor, uno de los miembros dijo que no quería estar en ella. Suponemos que otras obligaciones exigirían su atención. Se llamaba este renuente Gerónimo (sic) Magnes. Dijo que renunciaba al honor y dignidad de pertenecer a esa comisión. Llevó su renuncia a la corporación, y en la sesión celebrada el día 24 de septiembre se le desestimó su petición. Tendría que formar parte de la comisión, velis nolis. Era, por aquel entonces, el alcalde criptanense Gregorio Baíllo, y el secretario del ayuntamiento Mariano Fernández Montes.

El tiempo que todo lo borra: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2014)

El tiempo que todo lo borra: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2014)

Habrás visto, lector, que otro Magnes ha salido a la luz. Era el de Magnes apellido atestiguado en aquella segunda mitad del siglo XIX en Campo de Criptana. Ya ayer nos salió otro Magnes, Diego Magnes, en 1852, y, tenemos que recordar que un tramo de la actual calle de la Virgen portó hasta 1890 el nombre de “calle de Magnes” (véanse: Callejero económico y social: La calle Empedrada y su clase media, Campo de Criptana, 1877; El “monopoli” criptanense, Campo de Criptana, 1900, III: La calle Virgen de Criptana). Hoy, según parece, ya no pervive este apellido en Campo de Criptana, como tampoco ha sobrevivido el nombre de la calle. A veces el viento del tiempo lo arrastra casi todo, hasta no dejar ni rastro.

JOSÉ MANUEL CAÑAS REÍLLO

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