Etiquetas

, , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Radiografiando un pueblo (Cuadro "Panorámica del centro de Campo de Criptana"): Óleo de José Manuel Cañas Reíllo (2005)

Radiografiando un pueblo (Cuadro «Panorámica del centro de Campo de Criptana»): Óleo de José Manuel Cañas Reíllo (2005)

Se publicaron en Campo de Criptana en las dos primeras décadas del siglo XX varios periódicos. No eran diarios, puesto que, suponemos, ni habría noticias ni habría medios para una una edición al día. Es cierto que algunos fueron de vida efímera, y que pronto se agostaron, pero durante un tiempo dieron una cierta “vidilla” a la sociedad y la política criptanense, sobre todo a ésta. Eran tiempos en que, aunque nos parezca mentira hoy, las noticias eran libres y volaban como el viento, sin colores. Puede que gustasen o no gustasen, puede que molestasen o no, daba igual; lo importante era informar, y si se ponía un punto de gracia y salero en los temas, mejor que mejor.

El ejemplo más ilustrativo de la prensa criptanense de aquel tiempo es, sin duda, el periódico Sancho Panza. De él ya hemos tratado en muchas ocasiones en este blog (véanse: De casinos, reformas y críticas: Las ironías del periódico «Sancho Panza», Campo de Criptana, 1912; La otra cara de la moneda: Las necrológicas del periódico «Sancho Panza», Campo de Criptana, 1912; Prensa y libertad de expresión en Campo de Criptana: El periódico «Sancho Panza», 1904). Nada ni nadie escapaban a su crítica y a su ironía. Había política, había economía, había noticias locales muy de la vida de la cotidiana… Había también adivinanzas. La solución estaría clara, sin duda, para sus contemporáneos, pero no lo está para nosotros hoy. Tomemos como ejemplo el número 91 de este periódico, año XI, del 17 de marzo de 1912. En la sección de “noticias” encontramos las siguientes curiosidades que rozan, sin duda, el amarillismo con tono de cotilleo (los títulos los añado yo):

El viudo joven

Se dice que un viudo joven y bien conservado contraerá matrimonio con una ilustrada señorita que lleva muy poco tiempo de residencia en esta población. No sabemos si será cierto; pero malo será que lo digan; pues si nos empeñamos se casan.

Enigma: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2013)

Enigma: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2013)

Las “señoritas” de Criptana

Sabemos que en una fotografía de esta villa, se hizo el jueves pasado un interesante grupo fotagráfico (sic). Seis hermosas jóvenes, elegantemente ataviadas con arreglo á la última creación de la moda, fueron retratadas en artística agrupación. Cuatro, de la media docenita, no gastan á diario la falda «entravé«, pero todas llevan siempre la cara más bonita que se pasea en este pueblo y en muchas leguas á la redonda. Nos gustaría ver el grupito.

Éstas son algunas de las “noticias” del periódico Sancho Panza, éstos son algunos de los cotilleos que se cocían en aquel tiempo en Campo de Criptana.

Adivinanza: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2014)

Adivinanza: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2014)

Era Criptana, sin duda, pueblo de bulliciosa vida social cuando ya los felices y locos años veinte estaban casi a las puertas. Tuvo Campo de Criptana de todo, como decimos siempre en este blog; tuvo hasta prensa propia, y tuvo vida social bulliciosa, y tuvo felices y locos años veinte… Nos quedamos sin saber quién fuese el viudo y quiénes fuesen las hermosas jóvenes criptanenses a las que se refiere el periódico. Hay adivinanzas y enigmas que quedan sin solución… para siempre.

Un enigma que sí se solucionó por aquel tiempo fue aquella espeluznante historia del saqueador de tumbas. Fue gracias a los propietarios del comercio de zaptería «Hijos de P. Alarcón», cuya publicidad se inserta en este mismo número del periódico, a continuación de los cotilleos (véase: «Negrina Corona», a la venta en Hijos de P. Alarcón, y la espeluznante historia de las botas, Campo de Criptana, 1912).

JOSÉ MANUEL CAÑAS REÍLLO