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Una generación: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2014)

Una generación: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2014)

Nos dejábamos ayer en el tintero algunas pequeñas observaciones sobre Jacinto Cuadra. Y, como no conviene ir dejando cabos sueltos, hoy pondremos remedio. Lo haremos, sin embargo de otra forma. Tiraremos del hilo de la historia y de las vidas, como hemos hecho en otras ocasiones. Partiremos de Jacinto Cuadra y, a partir de él, llegaremos a conocer los nombres de un buen número de criptanenses que tienen algo en común: todos ellos tuvieron su floruit, es decir, la sazón de su vida, a finales del siglo XIX. Son sus coetáneos. Todos ellos se conocían; seguramente algunos se saludaban en sus encuentros por las calles criptanenses, quizá compartían café y cartas en los casinos, en el Primitivo o en el de la Concordia… había, quizá, entre ellos esa familiaridad que sólo pueden compartir quienes pertenecen a una misma generación, quienes han compartido con otros una época y un tiempo, unas vivencias, una forma particular de ver la vida diferente de las anteriores y diferente también de las siguientes. Cuando muere el último eslabón de una generación, la historia pasa página. Pero ahí queda, para que la podamos leer. Veamos, pues, qué nos depara este artículo.

Jacinto Cuadra

Ya habíamos dicho en otras ocasiones que Jacinto Cuadra había sido corresponsal del Anuario Riera en Campo de Criptana. Otro nuevo dato traemos hoy: en 1891 era también corresponsal del periódico nacional Heraldo de Madrid. En el núm. del 8 de noviembre de ese año (pág. 3), encontramos esta nota trágica:

Nuestro corresponsal en Campo de Criptana, D. Jacinto Cuadra, ha tenido la desgracia, que lamentamos, de perder uno de sus hijos.

En 1897 era el suyo uno de seis los «Principales puntos de venta» en la provincia de Ciudad Real del Anuario del comercio, de la industria, de la magistratura y de la administración. Así se nos dice en el número correspondiente a ese año (pág. 8).

Sus coetáneos

El Boletín Oficial de la Provincia de Ciudad Real, del miércoles 10 de agosto de 1898, publica un anuncio de la Audiencia Provincial de Ciudad Real, con las «Listas definitivas de los jurados de los distritos judiciales» de su demarcación, formadas por sorteo. En los correspondientes al partido judicial de Alcázar de San Juan encontramos a Jacinto Cuadra, y sabemos también su segundo apellido: Ramos. Así pues, Jacinto Cuadra Ramos se llamaba aquel criptanense de intereses tan variados y de tan viva presencia social y económica en la localidad. No es el único criptanense que aparece en este listado. Ya que estamos aquí, citemos a los demás, a quienes compartieron con él generación, a sus coetáneos, y de paso corrijamos algunas de las erratas con las que aparecieron escritos algunos de sus apellidos:

Rufino Amores de la Guía; Jesús Moreno Reíllo; José Leal López; Fulgencio Angulo Panadero; Rafael Alberca Molinero; Paulino de la Guía Molero; Antonio Ocaña Flores; Santiago Plaza Manzavacas (sic, por «Manjavacas»); Jerónimo Amillán (sic, por «Millán») Bustamante; Ambrosio Navarro Redondo; Honorio Leal Reillo; Valeriano Pelucho (sic, por «Perucho») López; Abdón Quintanar Cruzado; José María Moreno Alarcos; Jesús Castellanos Olmedo; Hilarión Escobar Sánchez; Martín Calonge Alarcos; Eugenio Casarrubios Mínguez; Leonillo (sic, por «Leonidio») Lucas Leal; Rufo Olivares Alberca; Antonio Millán Martínez; Santiago Arias Moratalla; Pedro Molina Sánchez; Eugenio López Villarino, Arturo Ruján (sic, ¿quizá por «Rufián»?) Rodríguez.

Otros aparecían entre las «capacidades», es decir, en el grupo de los que ostentaban algún puesto oficial, y entre ellos figuraban también los maestros, los farmacéuticos, los médicos, etc.:

Antonio Baillo López; Carlos López Angona (sic, ¿quizá por «Longoria»?); Carlos Gómez Sánchez; Antonio Cereceda Ballesteros; Santiago Vallejo Tabernero; Santiago Millán Bustamante; Miguel Calonge Sánchez; Casimiro Olivares Calderón; Andrés Pelucho (sic, por «Perucho») Gómez; Vicente Moreno Flores; Gregorio Ortiz Palomino; Antonio Gullón Rodríguez; Alfredo Huertas Rodríguez; Florencio Manzavacas (sic, por «Manjavacas») Pintor.

No pocas son las erratas, como podrá apreciar el lector. Dos observaciones finales nos quedan por hacer. Aparece el nombre Abdón, un caso más añadir al de antropónimos raros o, digamos mejor, poco corrientes, utilizados en Campo de Criptana en otros tiempos (véase: Antroponimias curiosas, Campo de Criptana 1877). Entre las capacidades encontramos a Alfredo Huertas Rodríguez, sobre cuya corrección no tendríamos en principio que tener dudas. Creo, sin embargo, que aquí «Huertas» es un error por «Ruescas», y de hecho, por aquel tiempo Alfredo Ruescas era muy conocido en Campo de Criptana, puesto que incluso fue alcalde de la localidad por un tiempo.

Nadie queda de aquella generación; pasó hace mucho. Nos quedan sus historias… y las podemos leer.

JOSÉ MANUEL CAÑAS REÍLLO