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Con los hermanos Grimm en Hanau (Alemania) (2014)

Con los hermanos Grimm en Hanau (Alemania) (2014)

Acaba 2014 y acaba también el tercer año de Criptana en el tiempo. Nunca pensé, cuando escribía el primer artículo que se publicó en este blog, una noche de un lejano ya 15 de enero de 2012, que esto daría para tanto y que habría tanta tela de cortar. Tres años ya han pasado. Reconozco que yo mismo siento de vez en cuando un cierto vértigo cuando veo las cifras y cuando contemplo lo ya escrito. Veámoslo brevemente. En casi 100.000 visitas dejábamos el blog al final del año 2013. Hoy, el último día de 2014, ya son más de 168.000 las visitas directas. He aquí la progresión anual: 46.827 visitas en 2012, 53.059 en 2013 y 68.326 en 2014. No podemos de ningún modo cuantificar todas aquellas que se han hecho a los artículos «reblogueados» en otras webs, pero han sido también muy numerosas.

Hemos casi logrado mantener el ritmo de publicación de un artículo diario que desde el principio nos habíamos propuesto. Y se ha perseverado siempre que ha sido posible. La mayor parte de las publicaciones en este año se han hecho desde Madrid y desde Campo de Criptana; otras desde Göttingen (Alemania), San Millán de la Cogolla y Málaga. Algunos días faltamos a nuestra cita y algunos nos fue imposible publicar. A veces el destino pone trabas e imponderables difíciles de superar, unas veces porque la técnica no es perfecta y otras veces porque el ser humano pone dificultades donde no debería haberlas. ¡Libertad de expresión, divino tesoro! A veces no nos damos cuenta de lo afortunados que somos por ella; solo la echamos de menos cuando la perdemos, cuando vemos cómo en otros lugares es un bien escaso o bien cuando se le quieren poner límites partidistas. ¿Son tan peligrosos realmente los blogs? Parece que sí o, al menos, así los contemplan algunos. Sólo así se explica que en algunos países estén proscritos, que se impida su lectura y mucho más su publicación. Pocas cosas hay para mí tan odiosas y despreciables como la censura. Pero no se puede callar la verdad.

El resultado es que con éste son ya 1.080 los artículos publicados desde los comienzos y que se han incorporado en total 1.878 comentarios. En ellos, y en especial en los de algunos lectores, hemos encontrado siempre el acicate y el impulso para seguir escribiendo, incluso en momentos de flaqueza o de desánimo. Gracias a los lectores y a su interés por lo que contamos en este blog, hemos podido seguir adelante. Sus comentarios son la gran recompensa, más valiosa que las piedras preciosas, más que el oro, más que ningún bien material y más que ningún parabién oficial.

En Persépolis (Irán): Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2014)

En Persépolis (Irán): Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2014)

Hemos seguido en 2014 contando historias, del pasado fundamentalmente, pero también del presente. Es curioso cómo a veces el tiempo traza paralelismos entre épocas, cómo de un acontecimiento del XIX llegamos a otro del XXI. Tirar del hilo es, quizá, lo que más nos gusta en este blog, porque ese hilo nos lleva a una gran madeja, enrevesada y polícroma, y ésta envuelve cientos y miles de vidas del pasado, sus cotidianeidades, acontecimientos de otros tiempos, los recuerdos, las memorias y los olvidos. Insisto en algo: no tenemos futuro si no recordamos el pasado, aunque a veces el pasado pueda no gustar por miedo o por prejuicios infundados. Los avatares del tiempo son burlescos y preservan en la memoria lo que quieren, y aquello en lo que se pone mucho empeño que sea recordado puede caer en el olvido, y lo más humilde, lo más sencillo, puede quedar, en cambio, en el recuerdo y registrado en los «anales de la historia», como dicen algunos. No hay normas ni leyes para esto. No podemos prever qué se va a conservar y qué se va a olvidar. Esto es cosa del destino y del azar, y, por tanto, todo ello escapa a la intención del ser humano. Nuestro objetivo es recopilar, reordenar, reinterpretar y recrear lo que el destino y el azar nos han ido guardando para avivar el recuerdo, no propiamente contar la Historia, sino contar historias relacionadas con el Criptana de otros tiempos y los criptanenses del pasado, y por ello hemos hablado de todo un poco en este blog. Contar historias… y nada más. Eso es lo que queremos.

¡Cómo pasa el tiempo...! (Göttingen, Alemania): Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2014)

¡Cómo pasa el tiempo…! (Göttingen, Alemania): Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2014)

Veamos ahora cuáles han sido desde los comienzos hasta el final de 2014 los cinco artículos más leídos en este blog:

1. Historias del cementerio de Campo de Criptana: El misterio de Adolphe J. Goldenthal

2. El rey Amadeo I en Campo de Criptana (1871)

3. Asedio al santuario del Cristo de Villajos (Campo de Criptana, 1835)

4. La Guerra de Independencia en Campo de Criptana: La carta que nunca llegó a su destino (1808)

5. Viajeros en Campo de Criptana: Augusto Floriano Jaccaci y el aguador (1890)

Veamos ahora cuáles han sido los más leídos en 2014:

1. De nuevo… el milagro (Campo de Criptana, 2014)

2. La misteriosa desaparición (Campo de Criptana, 2014)

3. La velada musical (Campo de Criptana, 1921)

4. Cinco años de cultura… en libertad (Campo de Criptana 2009-2014)

5. Cosas de fútbol: La Junta Directiva del C. D. Unión Criptanense (Campo de Criptana 1951)

En Göttingen (Alemania): Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2014)

En Göttingen (Alemania): Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2014)

Llegados a este punto, tres años después, reconozco se nos ha pasado por la mente en algún momento poner punto y final a este blog. De hacerlo así, tendría que haber sido hoy, un 31 de diciembre, el último día de año. No. De ninguna manera. Esto habría sido demasiado previsible y convencional, poco original, de un gusto más que discutible… si la decisión hubiera sido no seguir. Pero no ha sido así. Criptana en el tiempo continuará en 2015 y continuará hasta que se tercie, porque queda aún mucho que decir, hay muchas historias que contar y con ellas llegaremos, seguramente y así lo espero, al 31 de diciembre de 2015.

Tenemos una deuda con los lectores. Somos muy dados en este blog a las series de artículos. Muchas tenemos comenzadas, pocas concluidas, pero esto no es para nosotros un demérito, sino al contrario, es una exigencia en beneficio de la variedad, porque en ella está el gusto. Continuaremos con estas series en 2015; no las hemos olvidado. Continuará el «monopoli» criptanense, continuará la serie del Espantoso crimen del camino de la estación, hasta llegar al desenlace. Continuarán otras ya iniciadas y comenzaremos otras nuevas. Reservamos una gran sorpresa criptanense para 2015 que no vamos a desvelar ahora, pero es un tema que nos dará muchas satisfacciones, a mí, el que escribe, y a ti, lector. Y mientras tanto de vez en cuando aparecerá de repente, y como no quiere la cosa, nuestro caminante, el caminante de Criptana en el tiempo, el que pulula por nuestros escritos, el que va de acá para, y tanto nos lo encontramos en un recodo del camino como bajo la noche estrellada molinera. Es el caminante un personaje insustituible y fundamental de este blog.

De Criptana: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2014)

De Criptana: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2014)

Esperamos seguir contando en 2015 con el respaldo de los lectores, con sus comentarios, con sus sugerencias, con sus correcciones también, porque uno no es infalible y uno comete errores, y puede trastocar algún dato, y cometer grave yerro en las cifras de año o de dos, o de tres, y pueden las erratas, que siempre acechan un descuido del que escribe, colarse como un ladrón en la noche y anidar en el texto. El que escribe sabe que esto de las erratas es así, y que ha sido así desde que el mundo es mundo, y seguirá siendo así hasta el final de los tiempos. Las erratas son imprevisibles y, por ello, hay que tomárselas como algo natural e inevitable y corregirlas cuando se encuentran. Como decíamos, esperamos seguir contando con el respaldo de los lectores, porque sin ellos todo esto no tendría sentido. Muchas gracias a todos.

JOSÉ MANUEL CAÑAS REÍLLO