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Academia de la Historia (Madrid): Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2010)

Academia de la Historia (Madrid): Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2010)

Con tanto y tanto hablar en los últimos días del idolillo ibérico del médico José Joaquín Sánchez Villacañas, quizá ha llegado la hora de que veamos cómo era. Y nada mejor para ello que recurrir a algunas de las descripciones que sobre él se han publicado. Nos vamos por tanto a la Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos, porque en las págs. 145-153 del núm. 4, del año 1, correspondiente a abril de 1897 se publicó un artículo titulado Ídolos ibéricos. Era su autor José Ramón Mélida. Recordemos, sin embargo, que unos años antes el hallazgo había sido presentado oficialmente en la Academia de la Historia de Madrid.

El ídolo de Campo de Criptana fue uno de los seis que se estudiaron en este trabajo. Veamos qué se nos dice de él en la pág. 150:

Ídolo de bronce. Peso 83 gramos. Fué descubierto en Campo de Criptana (Ciudad Real), donde le conserva don José Joaquín Sánchez Villacañas, médico de la localidad. Esta figura, que es la más importante de todas [de las seis que se estudian], por lo mismo que sale por completo de los tipos corrientes entre los ídolos ibéricos, merece estudiarse desde varios puntos de vista.

Procede Mélida a continuación a describir el ídolo:

Su manufactura es tosca, su arte bárbaro, y sin embargo, no puede considerarse como más primitivo que los anteriores sino antes bien como imitación, á la manera indígena, ibérica, de un modelo de buen arte. A pesar de la desproporción y de la pesadez de sus formas hay en esta figura, especialmente en las piernas, que como ya hemos observado en otros ídolos están mejor modeladas que el resto del cuerpo, claros indicios de un arte superior. Al contrario de los ídolos anteriores, hay en éste movimiento, intención, espíritu. Es un hombre desnudo con corona de laurel, de la que cae una cinta por la espalda; lleva en torno de la cintura algo que no se distingue claramente, pero que pudiera interpretarse como la serpiente de los Cabiros. El rasgo más característico que debe observarse en este extraño personaje es que lleva su mano derecha á la boca y la izquierda al trasero.

Roma: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2013)

Roma: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2013)

Compara seguidamente Mélida este idolillo con otros similares que se conservaban en España, como el del Museo Arqueológico Nacional, núm. 9.609 del Inventario de la Sección I. Ambos ídolos tendrían muchos rasgos en común, pero también presentarían grandes diferencias. El de Criptana, según Mélida, representa a un hombre “con la indicación del sexo bastante pronunciada” (no sabemos si llegando al priapismo); el del Museo Arqueológico, en cambio, representaría a un adolescente. El de Criptana portaría elementos como una láurea, el del Museo Arqueológico no.

En lo que sigue busca Mélida identificar al ídolo criptanense con algún personaje de la mitología romana e, incluso de la fenicia, pero puesto que en esto el artículo se vuelve intrincado en razonamientos y complejo en argumentos, creo que es conveniente que lo dejemos aquí por hoy para continuar mañana. Con lo dicho hoy pensamos que nos podemos hacer una ligera idea de cómo era aquel idolillo. Hay, además, un detalle que nos proporcionará mañana más claves sobre la función del ídolo en la sociedad que lo creó (seguramente de influencia romana pero de esencia ibérica): una anilla sobre la cabeza. Pero esto ya es tema de otro día.

JOSÉ MANUEL CAÑAS REÍLLO