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Arenales de San Gregorio desde la lejanía: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2015)

Arenales de San Gregorio desde la lejanía: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2015)

Nos situábamos ayer en agosto de 1936, en los comienzos de la Guerra Civil, en Arenales de la Moscarda. Hoy avanzamos un poco más, y nos vamos a noviembre de 1937, pero ya no al verano, sino a un invierno que, seguramente, sería muy crudo, porque todos los inviernos de guerra siempre lo son. Hoy Arenales tiene por sobrenombre «de San Gregorio»; tenía en aquel tiempo el «de La Moscarda», como ya dijimos, por un paraje campestre muy próximo al actual casco urbano. Cambios en la toponimia hemos visto muchos en este blog. Sin ir más lejos, podemos aducir todos los citados en el artículo titulado La revolución del nomenclátor (Campo de Criptana 1890). Era oportuno hablar aquí de Arenales de San Gregorio, pero el tema de hoy se centra en Campo de Criptana y, especialmente, en su provincia.

En esto de la toponimia hay nombres que permanecen desde tiempo inmemorial, pero hay otros que van y vienen; unos vienen para quedarse, otros tienen una duración efímera. Los nuevos nombres impuestos a muchas calles criptanenses en 1890 son aún hoy los oficiales. También ha perdurado en el tiempo «Arenales de San Gregorio». Hay, sin embargo, otros muy efímeros. Ya en una ocasión hacíamos referencia a esa calle criptanense que se nombró oficialmente de Carlos Marx, o a la calle Democracia, en época de la República (véase: La calle de Carlos Marx, Campo de Criptana, 1934). También aducíamos el ejemplo de Alcázar de San Juan, que por un tiempo se llamó en aquel mismo periodo convulso de la historia «Alcázar de Cervantes». También Ciudad Real, tanto el nombre de la provincia como el de la ciudad, sufrió cambios, y efímeramente durante la Guerra Civil pasó a llamarse «Ciudad Libre», o «Ciudad Libre de la Mancha».

Así lo encontramos en un anuncio de una empresa criptanense que se publicó en el periódico El Sol, del 17 de noviembre de 1937. Entre un grupo de anuncios de establecimientos madrileños dedicados a la hostelería, a la perfumería o a la corsetería encontramos uno que destaca por su tamaño:

¿Conoce usted el acreditado VERMUT de la Casa Minguijón?
Pruébelo y se convencerá de que es el mejor

VINOS FINOS Y GENEROSOS, CONCENTRADOS Y MISTELAS
JOSÉ MINGUIJON SAIZ

Cosechero exportador
CAMPO DE CRIPTANA (CIUDAD LIBRE)

Publicidad: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2011)

Publicidad: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2011)

He aquí, pues, una prueba, de que por un breve periodo de tiempo, la provincia en la que radicaba Campo de Criptana no se llamó Ciudad Real, sino Ciudad Libre.

Ésta es una prueba de lo inconsistente e inútil que resultan este tipo de cambios basados únicamente en prejuicios absurdos.

Y no sé por qué me habrán venido a la memoria, hablando de inconsistencias e inutilidades, muchas de las cosas que se están diciendo estos días en la campaña electoral. A veces el sentido común parece haberse ido huyendo para no volver más. Por cierto, hablando de nombres impuestos por capricho y sin la justificación de un uso tradicional bien asentado en la vox populi… «Albaicín Criptano». No digo más.

JOSÉ MANUEL CAÑAS REÍLLO