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Echando de menos el quiosco de la música... en su sitio (Vista parcial del cuadro "Panorámica de Campo de Criptana"): Óleo de José Manuel Cañas Reíllo (2005)

Echando de menos el quiosco de la música… en su sitio (Vista parcial del cuadro «Panorámica de Campo de Criptana»): Óleo de José Manuel Cañas Reíllo (2005)

Para decir la verdad no nos hemos ocupado mucho en este blog de la historia de la música en Campo de Criptana, no porque no nos haya interesado el tema o por falta de diligencia, sino porque hasta hace poco no disponíamos de documentación adecuada. Ahora tenemos algo de que partir. No pretendemos con esta serie que comenzamos y que, lo advertimos de antemano, será intermitente, trazar una historia completa de la historia de la música Criptanense, sino sólo dar unas pinceladas por aquí y otras por allá que nos permitan conocer algo más sobre un pasado que no deja de resonar como un inmenso eco en los aires criptanenses. Lo advertimos también: No somos expertos en música, y la información de la que disponemos no es ni muy amplia ni muy profunda. Seguramente, habrá quienes en Criptana dispongan de una documentación más interesante y abundante que la que está en nuestras manos. Con esto, en todo caso, dentro de grandes limitaciones, sólo buscamos poner nuestro granito de arena que, aunque muy pequeño, casi diminuto, esperamos que sea de interés para el lector.

Metidos ya en faena, merecería una serie casi en exclusiva la historia de la participación de los músicos de Campo de Criptana en certámenes. Hoy comenzamos con una nota que publica el periódico toledano El Castellano, del 10 de agosto de 1932. Da cuenta de la celebración del «certamen de bandas de Alcázar» que tendría lugar en agosto de ese año. Estaba circunscrito el concurso a agrupaciones musicales de La Mancha y estaba organizado por el ayuntamiento de Alcázar de San Juan.

El plazo de inscripción había finalizado el día 31 de julio. Participarían nueve bandas de toda la comarca, en unos casos «bandas municipales», en otros agrupaciones musicales. Entre las municipales estaban las de Puertollano, Honrubia, Villacañas, Ciudad Real, Villamayor de Santiago, Tomelloso, Quintanar de la Orden; entre las agrupaciones musicales, la Armónica de Toledo y la de Campo de Criptana, respecto a la cual se nos dice:

Agrupación «Beethoviana» de Campo de Criptana, dirigida por don Ruperto Galindo, treinta y seis plazas.

La Ópera de Múnich: Óleo de José Manuel Cañas Reíllo (1996). Colección particular

La Ópera de Múnich: Óleo de José Manuel Cañas Reíllo (1996). Colección particular

La obra de concurso sería la fantasía «Aragón» núm 6 de la Suite «Iberia», de Albéniz.

Se deja caer de paso en la nota una crítica a las bandas de la provincia de Albacete, la única de la comarca manchega que no tendría representación:

Todas las provincias manchegas han respondido al llamamiento artístico regional, menos la de Albacete, que teniendo bandas notabilísimas, no ha creído conveniente venir a compartir con sus hermanos de las otras provincias de la Mancha, la gloria del triunfo o la derrota en tan nobles torneos.

Hagamos dos observaciones finales. Oscilaba el número de plazas de las bandas participantes entre las treinta y cuarenta plazas. La agrupación criptanense se situaba en un término medio, como se ha dicho, con treinta y seis plazas. Respecto a su nombre se esperaría «Beethoveniana», derivación natural a partir de Beethoven, en lugar de «Beethoviana», aunque esta forma no tiene por qué ser incorrecta.

JOSÉ MANUEL CAÑAS REÍLLO