Etiquetas

, , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Un festejo en Criptana: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2014)

Un festejo en Criptana: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2014)

Hora va siendo ya, una vez explicados los antecedentes de la cuestión y todo aquello que nos permite ponernos en situación y no andar perdidos en este tema, de comenzar a dar detalles sobre aquel banquete que un grupo de criptanenses organizó en honor a Ramón Baíllo Manso. Recordamos que este acontecimiento fue noticia y que la recogió con todo lujo de detalles el periódico El Pueblo Manchego, año X, núm. 2903, del 16 de septiembre de 1920, en el artículo titulado «Un banquete a don Ramón Baíllo».

Dábamos los primeros detalles al respecto en un artículo anterior, titulado Un equívoco, el desmentido y un banquete (Campo de Criptana 1920) (I): Los prolegómenos. Retomamos hoy, pues, la cuestión donde la dejábamos entonces, es decir, en la organización del banquete. Dice así el periódico:

Dadas las simpatías con que el homenageado (sic) cuenta en aquel pueblo, que bien pudiera considerarse suyo por haber pasado en él la mayor parte de su primera juventud y por haber nacido allí mismo la mayoría de sus familiares, el banquete hubiera podido llegar a ser un verdadero banquete monstruo. Sin embargo, premuras de tiempo obligó (sic, en lugar de «obligaron») a limitar el número de cubiertos, siendo no obstante, más de cien los comensales que asistieron a aquella fiesta íntima.

Y a continuación se dan los nombres de algunos de los asistentes:

Entre las personas que allí vimos estaban don Delfín Díaz Hellín; don José Enríquez de Luna; don Eduardo Cueto, presidente del casino «La Concordia», en cuyo nuevo edificio, ya próximo a terminarse, se celebró la fiesta; toda la Junta Directiva de dicho Casino; el presbítero don Julián Carrasco; los abogados don José Vicente Ortiz, don Antonio Ocaña y don José Vicente Moreno; el Juez de Socuéllamos don Carlos Jurado; los ex-alcaldes de Criptana, don Marcelino Moreno y don Justo Alonso; don Miguel Quirós, de gran representación popular; representaciones del Ayuntamiento de Criptana, y muchos obreros, que daban a aquella fiesta, ya simpática de suyo, una nota agradabilísima de confraternidad y democracia.

Estuvieron, pues, en aquel acto las personas más influyentes de aquel tiempo en Campo de Criptana. En efecto, tal y como se dice, el nuevo Casino de la Concordia estaba entonces en construcción, aunque, debía de estar casi concluido para permitir la celebración de un banquete.

El proyecto del nuevo casino ya estaba en marcha en 1919, tal y como nos cuenta el periódico La España Industrial, del 30 de diciembre de ese año (véase: El nuevo Casino de la Concordia, Campo de Criptana 1919). Se decía en esa publicación que el casino sería el mejor de la provincia. Dispondría de un teatro con capacidad para 2.000 espectadores y de un hotel de viajeros. Tendría también una terraza de verano, y se especifica que habría «cuartos de baño», además de biblioteca y «cuantas comodidades puedan hallarse en los mejores centros sociales de las grandes urbes». Ocuparía una superficie de 2.000 metros cuadrados.

Donde estuvo el Casino de la Concordia: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2010)

Donde estuvo el Casino de la Concordia: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2010)

Entre los asistentes al banquete en honor a Ramón Baíllo se dice que estuvo la Junta directiva del casino en pleno, que a finales de 1919 (según La España Industrial) eran: Eduardo Cueto (presidente), Crescenciano Angulo (vicepresidente), Felipe Muñoz (tesorero), David Villajos (secretario), José Vicente R[Ilegible] (bibliotecario), y Francisco Bustamante y Manuel Herencia (vocales).

El proyecto del nuevo casino parece que fue demasiado ambicioso y económicamente insostenible. En 1926 una buena parte de los bienes del casino fueron embargados por el juzgado para hacer frente a deudas (véase: El embargo al Casino de la Concordia: La subasta del cinematógrafo Pathé y más cosas, Campo de Criptana 1926).

JOSÉ MANUEL CAÑAS REÍLLO