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Donde estuvo el Casino de la Concordia: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2014)

Donde estuvo el Casino de la Concordia: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2014)

Veíamos ayer la nota que sobre el Casino de Primitivo publicaba el periódico El Liberal, del 15 de diciembre de 1917, como parte de un publirreportaje muy amplio sobre Campo de Criptana y sus excelencias económicas y sociales. Hubo durante mucho tiempo, como ya en muchas ocasiones hemos dicho, dos casinos en Campo de Criptana: El ya citado Primitivo y el de la Concordia. Hoy sólo queda uno, el Primitivo. Hace ya años que el otro cerró sus puertas, con el significado que tiene la clausura de una de estas instituciones por cuyos salones ha pasado la historia como de puntillas en forma de conversaciones, de diálogos, de lecturas de periódicos de la época aderezadas con cafés solos o cortados…, quizá también alguna que otra conspiración, nunca se sabe, porque la historia da estas sorpresas, pero sobre todo, sus salones han visto muchas historias del día a día en sus socios.

El Casino de la Concordia hace ya tiempo que desapareció. Nos queda al menos su memoria, entre quienes lo conocieron, entre quienes aún lo sitúan en un cada vez más cambiante callejero de Campo de Criptana. Pasan las personas, pasan los edificios, pero queda la memoria. Y hoy la alimentaremos un poco más con esta breve nota publicada en el periódico ya citado. Dice así:

Respondiendo á su nombre, da entrada á todos los elementos sociales, que gozan de los mismos privilegios.

Cuenta con gran número de socios, y se creó con el objeto de dar conferencias para difundir la cultura.

Se halla instalado en un edificio de su propiedad social, y lleva una marcha económica muy próspera.

Le preside D. Vicente Díaz Ropero, que, en unión de la Junta, ha contribuido á este bienestar económico.

Vieron también sus salones, al igual que los del Casino Primitivo, veladas musicales y bailes de sociedad, aunque a veces el destino los frustró, como ocurrió en 1885 (véase: Los ecos de un suceso: El frustrado baile benéfico del Casino de la Concordia, en el Congreso de los Diputados, Campo de Criptana 1885). En 1912, época en que comenzó su despegue para convertirse en algo más que un casino, se llamaba aún «Círculo de la Concordia», y ya era una institución sobresaliente. Presidía su junta en aquel entonces Celestino Martínez Santos (véase: El Círculo de la Concordia, Campo de Criptana 1912). Es, sin embargo, a partir de 1919 cuando comenzó su transformación. De ella nos informa el mismo periódico, El Liberal (véase: El nuevo Casino de la Concordia, Campo de Criptana 1919). Sin embargo a mediados de la década de los años veinte su esplendor se vería eclipsado por las deudas, tanto que en 1916 sufrió un embargo de parte de sus posesiones, entre ellas un aparato cinematográfico Pathé (véase: El embargo al Casino de la Concordia: La subasta del cinematógrafo Pathé y más cosas, Campo de Criptana 1926).

JOSÉ MANUEL CAÑAS REÍLLO