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En la tradición: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2014)

En la tradición: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2014)

Mucho hemos hablado ya sobre la Virgen de Criptana en este blog, lo que ya escribimos por nuestra cuenta y lo que nos ha inspirado la serie de tres artículos de José Vicente Méndez que publicamos hace unos días. Seguimos hoy con esto último, porque si hace unos días hablábamos sobre la restauración del santuario, quizá es hora hoy de que veamos algunas notas del santuario y de la imagen de la Virgen de antes de la Guerra Civil, eso sí, muy concisas. Y ya de paso veremos algo sobre la etimología del nombre de la Virgen y del pueblo.

Nos vamos para ello al Catálogo Monumental Artístico-Histórico de España. Provincia de Ciudad Real (Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes: Madrid 1917), porque en su página 61 encontramos una breve pero interesante nota sobre el santuario de la Virgen de Criptana y sobre la etimología del nombre «Criptana», más discutida, si cabe, hoy que nunca, dejando a un lado, por supuesto, la tan traída y llevada etimología popular que la remonta al episodio del labrador y de su mujer, llamada Ana.

Veamos, pues, qué se nos dice sobre esta ermita y sobre la imagen de la Virgen:

La iglesia presenta caracteres bizantinos aunque pertenece al siglo XVI su construcción. La imagen antigua de la Virgen no ofrece base bastante, por estar transformada, para precisar su época, aunque, como otras de la región, puede pertenecer al siglo XIV.

El santuario: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2011)

El santuario: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2011)

Y sobre la etimología de «Criptana» dice lo siguiente:

Acerca del nombre de esta población varían las hipótesis, desde la acostumbrada leyenda del descubrimiento de la Virgen por un labrador en una cueva o cripta al pie del antiguo castillo, enlazando el hecho con el nombre de su mujer suponiendo se llamase Ana; pasando por la más culta conjetura de que su nombre se derivase del hallazgo de la Virgen en la cripta y, por mirar ésta hacia la llanura que riega el antiguo «Anas» de los romanos, se compusiera el nombre Criptana; hasta la consideración a nuestro juicio más natural de la situación que ocupa la villa en la región de la provincia donde, según la opinión entonces indiscutida, se ocultaba el río mismo Anas para continuar bajo tierra su curso hasta salir por los ojos del Guadiana, de cuyo antiguo nombre romano y condición subterránea del supuesto curso del río en el país, representada a la imaginación en la naturaleza propia de las criptas, se pudo derivar la denominación del lugar en sus primeros tiempos.

Hasta aquí las posibles explicaciones que entonces se barajaban (y creo que también hoy) para explicar los orígenes de la palabra «Criptana», incluida la etimología popular a la que hemos hecho referencia antes. Son, en nuestra opinión, teorías muy rebuscadas y sin demasiada base lingüística. No he encontrado hasta el momento entre todas las que he buscado ninguna hipótesis plenamente convincente. Estoy seguro de que la solución es mucho más fácil de lo que se piensa. Falta encontrarla.

JOSÉ MANUEL CAÑAS REÍLLO