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A oscuras: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2016)

A oscuras: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2016)

Qué cosas tiene el destino, que el día 2 pasado dedicábamos el artículo a las tarifas eléctricas en la comarca y, por tanto, también en Campo de Criptana, incluido Arenales de la Moscarda, y a continuación y, por dos días, ha tenido este blog un pequeño apagón… en sentido figurado, claro, pues dos noches hemos faltado a nuestra cita cotidiana con estos escritos. Y hablando de apagones, buen momento es para hablar ahora de los que sufría esta comarca allá por agosto de 1944 debido a restricciones en el fluido eléctrico.

Encontramos la información al respecto en un anuncio publicado en el Boletín Oficial de la Provincia de Ciudad Real, del 28 de agosto de 1944.

¿A qué se debían estos apagones? Pues ni más ni menos que, como dice el boletín a causa de la «prolongada sequía que existe en buena parte de España». Ante la situación era:

… preciso limitar el consumo de fluido eléctrico en las zonas de la provincia alimentadas por Centrales hidraulicas (sic).

Viejas hidráulicas en Ruidera: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2012)

Viejas hidráulicas en Ruidera: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2012)

Por ello, la Delegación de Industria, que estaba encargada del suministro eléctrico de la provincia, dispuso una serie de medidas a poner en marcha en varias localidades de la provincia, como Herencia, Campo de Criptana, Pedro Muñoz, Socuéllamos, Tomelloso, Argamasilla de Alba, Río Záncara, Arenales de la Moscarda, Alcázar de San Juan, Cinco Casas y Los Pozos: Perdigueras y Los Romeros.

Sigue diciendo el Boletín que el suministro sólo se verificaría en estas localidades desde «la puesta de sol hasta cinco horas después» para el alumbrado a tensión normal, mientras que para el alumbrado a tensión reducida se prolongaría hasta el amanecer. Para fuerza motriz, habría suministro desde las nueve de la mañana a hasta las trece. Pero había una excepción:

Excepcionalmente, podrían trabajar también durante las cinco horas de servicio de alumbrado durante la noche las bombas de aguas potables para servicios públicos, panaderías, fábricas de hielo y fábricas de pastas para sopa.

En caso de que se produjese algún incumplimiento de tal normativa la sanción consistiría en «la suspensión total del suministro durante la época de vigencia» de la orden. Y como último punto en el anuncio, dejaba la Delegación de Industria en manos de los ayuntamientos y de los representantes de las empresas de cada localidad la responsabilidad de velar por el cumplimiento de estas órdenes que entrarían en vigor a partir de día 28 de agosto de aquel año de 1944.

JOSÉ MANUEL CAÑAS REÍLLO