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Arenales, Casa de Palop: Óleo de José Manuel Cañas Reíllo (1992)

Arenales, Casa de Palop: Óleo de José Manuel Cañas Reíllo (1992)

Y he aquí hoy el quinto caso abierto de esta serie. Hasta ahora hemos visto que en aquella ola de robos que asoló a la aldea criptanenses de Arenales de la Moscarda en marzo de 1941 había casi de todo, pero especialmente gallinas. No hacían ascos los cacos a nada que pudieran encontrar, ya fuesen unas barrigueras, una bufanda (desconocemos cuál fuese su color y si era o no de cuadros, aspecto muy importante a la hora de estimar su valor aproximado), garbanzos, una pelliza… y sobre todo gallinas, muchas gallinas, más y más gallinas… auténticas víctimas de aquellos delitos.

En el quinto caso cambia el panorama. Ya no son gallinas, ni gallos, sino una cerda, máquinas de esquileo y más cosas lo que el caco o los cacos se llevaron. Y como en otros casos, nos vamos al Boletín Oficial de la Provincia de Ciudad Real, del 10 de diciembre de 1947, en cuyas páginas del Juzgado de Alcázar de San Juan publicó los edictos correspondientes a todos estos casos abiertos de robo y hurto. Recordamos que firma tales edictos el que entonces era juez municipal («accidentalmente en funciones de juez de instrucción», según dice el Boletín), Deogracias León Molina.

Veamos, pues, qué se llevaron en aquella ocasión los cacos, según se dice en el edicto correspondiente:

Por el presente edicto, se interesa de todas las autoridades ordenen se proceda a la busca y rescate de una cerda que en el año 1941 tenía seis arrobas, dos mantas, una manta grande y buena de primera, otra más inferior y dos máquinas de esquilar, todo ello propiedad de Cristóbal Barrilero Mínguez y que le fue sustraído de la aldea de Arenales de la Moscarda, en 13 de marzo de 1941, procediéndose igualmente a la busca y detención del autor o autores del hecho, todo lo que de ser habido será puesto a la disposición de este Juzgado, sumario número 161 de 1947, sobre robo de efectos.

Casa de Arenales de San Gregorio: Óleo de José Manuel Cañas Reíllo (1993)

Casa de Arenales de San Gregorio: Óleo de José Manuel Cañas Reíllo (1993)

Fue un día 13 cuando tuvo lugar este delito. Pero no fue un martes (lo que ya habría sido el colmo de la casualidad) sino un jueves. A pesar de todo, el valor conjunto de todo lo robado parece ser mayor que en los casos anteriores. Por supuesto, respecto a la cerda podemos hacer la misma observación que en los últimos días hemos hecho sobre las gallinas: Posiblemente, seis años después, ya de aquella cerda no quedarían ni los jamones, por lo cual no habría prueba del delito. Otra cosa son las mantas y las máquinas de esquilar, que seguramente fueron vendidas al mejor postor. Siendo realistas, también en este caso, seis años después seguramente había pocas esperanzas de hallarlas.

JOSÉ MANUEL CAÑAS REÍLLO