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La calle Mayor... desde las azoteas: Óleo de José Manuel Cañas Reíllo (2011)

La calle Mayor… desde las azoteas: Óleo de José Manuel Cañas Reíllo (2011)

¿Qué hacía aquel criptanense, Antonio Almendívar y Parra, en medio de todo aquel barullo del complot que buscaba la muerte del rey Amadeo I, allá por julio de 1872? ¿Por qué fue detenido y encarcelado? (véanse: Un criptanense en Madrid y el complot contra el rey Amadeo I, Campo de Criptana 1872; y Un criptanense en prisión y el complot contra el rey Amadeo I, Campo de Criptana 1872). Es, como decíamos ayer, una cuestión de circunstancias, uno de esos avatares del destino que lleva a uno a estar en el sitio equivocado, y en el momento equivocado, y eso es, reconozcámoslo, mala suerte y trampa ignominiosa del destino que, dicho sea de paso, es extraordinariamente traidor y, cuando quiere y puede, también ruin.

Lo cierto es que, después de la detención, parece ser que la policía le sometió a malos tratos y que a resultas de ello su estado de salud empeoró, y mucho, tanto que incluso se llegó a temer por su vida. Así nos lo cuenta el periódico La Crónica de Menorca, año III, núm. 784, del 17 de septiembre de 1872. La fuente es otro periódico sobre cuya identidad no se da la referencia:

Dice un periódico:

Se nos participa que el presunto reo por la causa de regicidio, Almendivar, que fué preso en el café de Platerías, se encuentra en un estado lamentable de salud, hasta el punto de arrojar sangre por la boca, de resultas de los golpes que le dió la policía que lo arrestára.

En la Calle Mayor: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2011)

En la Calle Mayor: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2011)

El criptanense Antonio Almendívar sobrevivió a esta penosa circunstancia y, como ya dijimos en su momento, fue absuelto y se le retiraron los cargos. Estos golpes, en cambio, ya no tenían arreglo. Y, en efecto, había sido Almendívar detenido en el café Platerías, aunque, al parecer, estaba allí por mera casualidad. Así lo podemos deducir de lo que se nos dice en el periódico Diario de Córdoba, año XXIII, núm. 6612, del 3 de septiembre de 1872, que nos enumera los lugares en los que se fueron produciendo las detenciones inmediatas al intento de asesinato del rey Amadeo I:

Almendivar y Venero fueron presos en el café de Platerías, donde, segun declaran, no entraron huyendo.

Será largo y prolijo ir enumerando las notas publicadas sobre el suceso y, especialmente, aquellas en las que aparece el nombre del criptanense del que estamos hablando aquí. Fue aquel suceso, tanto por las detenciones como por el juicio, la noticia que ocupó la mayor parte de los titulares de los periódicos de aquella época en España.

El Café de Platerías se hallaba situado en la madrileña calle Mayor núm. 38 actual, también con entrada, por aquel tiempo en que tuvo lugar el complot contra Amadeo I, por la calle Herradores núm. 1. Estaba muy cerca, por tanto, de la calle Arenal. Por aquel entonces tenía fama este café de ser cuna de conspiraciones antimonárquicas, por lo que no es extraño que quienes allí se encontrasen aquella noche del atentado contra Amadeo I fuesen considerados sospechosos.

JOSÉ MANUEL CAÑAS REÍLLO