Etiquetas

, , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Tiene la lengua de Campo de Criptana su propio universo de referencias y tiene, también, sus propias metonimias. “La plaza” es el mercado que se celebra una vez a la semana, o mercadillo, como se llama en otros lugares, quizá porque, en origen, en Campo de Criptana ese mercadillo se montaba en la plaza mayor. “La plaza”. Así se sigue llamando hoy entre muchos criptanenses a ese mercadillo, aunque ya no tenga ninguna relación espacio-temporal con la Plaza Mayor (véase: Metonimias criptanenses y recuerdos: La “plaza”, Campo de Criptana, años 70).

De Criptana a Alcázar: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2016)

De Criptana a Alcázar: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2016)

Ya en otro artículo dedicábamos unas palabras a metonimias y eufemismos en la lengua de Campo de Criptana (véase: Metonimias y eufemismos criptanenses: El “arteaga” y los “sitios” del cementerio, Campo de Criptana, 2015). Hoy completamos el primer aspecto, el de las metonimias, retomando de nuevo la cuestión de “el arteaga” con una apunte histórico. Es raro, casi inexistente, en el uso tradicional criptanense, el uso de “autobús”, pues lo suplanta el de “el arteaga”, por el nombre de la familia propietaria de la empresa de autobuses por excelencia en Campo de Criptana. “Tomar el arteaga” significa en Campo de Criptana, “tomar el autobús”, muchas veces no importa de qué compañía sea y aunque no pertenezca a la empresa “Arteaga”. Es uno de esos casos curiosos que nos muestra cómo un colectivo forja sus propios referentes lingüísticos y cómo éstos a fuerza del uso se asientan en el tiempo, y cómo adquieren carta de naturaleza en el lenguaje cotidiano.

A mitad de camino... La Cañamona: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2016)

A mitad de camino… La Cañamona: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2016)

Y ya que estamos en éstas, bueno es que echemos un vistazo al pasado, y nos vayamos al año 1941. En el Boletín Oficial de la provincia de Ciudad Real, del 26 de mayo de ese año, la Jefatura de Obras Públicas de Ciudad Real, sección “Transportes por carretera”, se publica la información pública sobre la:

… conveniencia o no de continuar funcionando en la forma actual los servicios públicos de transporte de viajeros por carretera que a continuación se mencionan, pudiendo, por tanto, señalarse las modificaciones que se crean susceptibles de introducir en los mismos.

Se abría un plazo de veinte días a contar desde el de la publicación en el Boletín para que quienes así lo deseasen pudiesen presentar sus reclamaciones. Se dan a continuación varios grupos de concesiones de transportes públicos, con varias categorías. Entre ellos, figura en la clase B, el siguiente:

José Vicente Arteaga Castellano, Campo de Criptana a Alcázar de San Juan; Campo de Criptana y Alcázar de San Juan.

De Alcázar a Criptana: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2016)

De Alcázar a Criptana: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2016)

Es decir, José Vicente Arteaga Castellano es el concesionario. La denominación oficial del servicio es la que sigue: “Campo de Criptana a Alcázar de San Juan”. A continuación se citan los pueblos del trayecto: Campo de Criptana y Alcázar de San Juan. En este caso no hay problemas con las paradas en las que tomar y dejar viajeros, pues solo son dos los pueblos del recorrido. En otros casos, con recorridos más largos, se establecen varias paradas. Además, había una sección “Clase directo”, en la que no se permitía “tomar ni dejar viajeros en los pueblos de su recorrido”.

Esto venía muy a cuento para justificar la existencia de esta curiosa metonimia, en la que se impone el nombre comercial en lugar del objeto al que designa, en la lengua de Campo de Criptana, “El arteaga”, por “autobús”, que aún, creo, sigue muy viva en el hablar cotidiano e este pueblo.

JOSÉ MANUEL CAÑAS REÍLLO

Anuncios