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De nuevo_cosas del ferrocarril: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2016)

De nuevo… cosas del ferrocarril: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2016)

La historia del ferrocarril en Campo de Criptana da para mucho. Mucho hemos escrito ya sobre el tema en este blog, tanto que a veces podría parecer al que escribe, y también al lector, que la materia ya está agotada. No es así, pues de vez en cuando estas búsquedas en hemeroteca dan novedosos frutos. Tiene la historia algo característico: La identificación de sus protagonistas, con nombres y apellidos; raras veces un anónimo encuentra su hueco en ella. La pequeña historia, la de los fugaces acontecimientos de la vida cotidiana, no tiene esta restricción, porque esta pequeña historia es, sobre todo, dominio de la comunidad prefigurada muchas veces en personajes que, aunque de nombre y apellidos desconocidos, tienen asegurado un lugar en su anaquel cronológico. También la historia del ferrocarril en Campo de Criptana tiene, de vez en cuando, protagonistas anónimos, unas veces para bien, otras para mal, unas veces en acontecimientos felices, otras veces en acontecimientos tristes… que de todo hay.

El tren trajo en 1905 a Azorín a la estación de Campo de Criptana dispuesto a escribir su ruta del Quijote para el periódico El Imparcial. El tren en Criptana dio a El Imparcial una nota triste algunos años antes, en 1882. De ésta nos ocuparemos hoy en esta extraña pareja que hemos unido hoy, el tren y El Imparcial.

Nos vamos, pues a este periódico, en particular al número del sábado 3 de junio de 1882. En la sección de sucesos encontramos esta breve nota:

En el kilómetro 154 de la línea de Alicante, y próximo à la estacion de Criptana, se encontró ayer el cadáver de un hombre que no pudo ser identificado.

El kilómetro 154 del ferrocarril se hallaba, según consta en el plano de Campo de Criptana de 1886, en descampado, muy alejado del casco urbano criptanense que en aquel tiempo llegaba por el sur hasta la actual plaza del Pozohondo, de la que partía el camino de Alcázar de San Juan a Campo de Criptana, hoy ya completamente desaparecido víctima de la expansión urbanística. Allí se encontró el cadáver anónimo del que nos da cuenta El Imparcial.

El ferrocarril cerca de Criptana: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2016)

El ferrocarril cerca de Criptana: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2016)

Actualmente este lugar, este punto kilométrico del ferrocarril, ya no cae en descampado, como en aquel tiempo. Situado a poco más de quinientos metros del puente de la carretera CM-3015 sobre el ferrocarril, tiene al sur, casi junto a la vía, unas altas antenas que se erigen sobre lo que en otro tiempo fue tierra de labor; al norte, se extienden las calles y naves de un polígono industrial. A un tiro de piedra, o un poco más, encontrará el caminante, si toma la dirección de Alcázar de San Juan, el paso a nivel sin barreras del que parten el camino del Vegazo y el camino de Alcázar de San Juan, en el cruce en el que en otros tiempos hubo una casilla.

De nuevo, el ferrocarril nos ha proporcionado pequeñas historias de la vida cotidiana. Hoy ha sido una triste; otros días vendrán que historias más alegres nos traerán.

JOSÉ MANUEL CAÑAS REÍLLO

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