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Hacía tiempo que no teníamos noticias de quien con noticias de Campo de Criptana alimentaba al periódico provincial El Pueblo Manchego… “el corresponsal”, aquel cronista de la vida pública criptanense que durante varios años, casi día a día, dejó constancia de todo lo que ocurría en la localidad…, lo importante y lo menos importante, lo que entraría, quizá, en los anales de la historia, y los pequeños hechos cotidianos que, de no ser por este periódico, habrían desaparecido seguramente de la memoria y se habrían difuminado en las brumas del pasado. En las intenciones del corresponsal criptanense no solo había información; también había siempre un elogio encubierto a Campo de Criptana, a sus cosas buenas, a sus avances y progresos. Pero también a sus cosas malas, porque el corresponsal fue cronista de crímenes y sucesos que por aquel tiempo tuvieron lugar en la localidad.

Historias de Criptana... grandes y pequeñas: Foto de José Manuel Cañas Reíllo 2016

Historias de Criptana… grandes y pequeñas: Foto de José Manuel Cañas Reíllo 2016

Hoy traemos una información del corresponsal que, más que información, podría parecer que es un panegírico al servicio de Correos de Campo de Criptana, un balance de su actividad en el año 1910 rebosante de esplendores y brillos. La información se publicó en El Pueblo Manchego, diario de información, año I, núm. 71, del miércoles 29 de marzo de 1911, y dice así:

Según estadística que tenemos á la vista, durante el año de 1910 hubo en esta administración subalterna de correos el siguiente movimiento:

Valores declarados: Se expidieron 936 cartas y se recibieron 572, en total 1.538 pliegos con valores por dos millones y cien mil pesetas.

Sobres monederos: Circularon 1.403 con siete mil doscientas pesetas.

Certificados ordinarios: Hubo 3.079.

Cartas repartidas: Lo fueron en número de 53.000.

Impresos circulados: Bien pueden calcularse en más de medio millón.

Por los precedentes datos puede apreciarse la importancia de esta Administración.

El servicio se presta por un solo oficial del Cuerpo, nuestro paisano Francisco Granero. La conducción de ir á la estación se hace por un solo peatón que cobra una peseta y transporta en el año tres millones de ídem.

No se ha producido ni una reclamación.

Nada más por nuestra parte.

Camino de la estación: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2016)

Camino de la estación: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2016)

Otro Granero era por aquel tiempo secretario del Ayuntamiento, Manuel Granero, y tuvo un importante papel según se nos dice en este mismo periódico, junto a Maximino Cuadra, en la confección del censo de población, por aquel entonces recién acabado. Aunque ya en otro momento nos referimos a este censo, no está mal recordar los datos ras para que el lector compruebe, en función del número de habitantes, las exitosas cifras del servicio de Correos. Por el censo, se supo que había en Campo de Criptana 1.981 edificios y 10.163 habitantes, repartidos en 2.887 familias.

Dos años después de la publicación del panegírico a Correos, el peatón a la sazón, Victoriano López Pintor que hacia el servicio entre Campo de Criptana y la estación, fue atropellado por un tren y a consecuencia del accidente falleció (véase: La historia del peatón atropellado por el tren, Campo de Criptana, 1913). Dos años después, también en 1913, se designaba cartero de Arenales de la Moscarda con carácter provisional a Francisco Hernández (véase: Un cartero para Arenales de la Moscarda, Campo de Criptana, 1913). El servicio de Correos criptanense está repleto de historias curiosas, unas buenas y otras malas.

JOSÉ MANUEL CAÑAS REÍLLO

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