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Comenzábamos ayer un recorrido por la historia criptanense mucho más discreto que el que durante unos días hicimos de la mano de Ángel Dotor en su artículo publicado en Algo en 1936. Tan discreto es este recorrido de ahora que no tiene ni fotografía, y el título lo tiene como por casualidad, como caído de repente.

Criptana hoy: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2014)

Criptana hoy: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2014)

A lo mejor es mejor, valga la redundancia, que no tengamos fotografía. Quizá sea mejor así. A lo mejor en una fotografía no habría ya salido la torre de la iglesia vieja, majestuosa, que veíamos en los días pasados, aquella torre que observaba desde las alturas la sierra al norte, y la llanura al sur, y Criptana a su alrededor. A lo mejor ya el pueblo ya no sería tan blanco en esa nueva fotografía. Nunca se sabe, porque la fotografía no existe para este artículo publicado en la revista Y (Madrid), del 1 de agosto de 1940 (pág. 50). Y sobre lo que no es no podemos especular.

La subida al "castillo": Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2016)

La subida al “castillo”: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2016)

Pero sigamos el recorrido. Nos llevaba ayer a Villajos, como todos los caminos… que todos nos llevan a Villajos, pero hoy nos lleva al nacimiento de Campo de Criptana. He aquí el texto de este artículo sin firma:

Nació la actual población por el siglo X u XI, formando núcleo de alguna importancia en el XII al amparo de un fuerte construído en el cerro y sitio donde está la ermita de la Paz, llevando por entonces el nombre de El Campo, que se convirtió después en El Campo de Criptana.

En la ermita de La Paz: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2016)

En la ermita de La Paz: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2016)

Y después de esta rápida historia, que más que rápida es fugaz y viene a ser como no decir nada, pasa el artículo a hablar de la economía criptanense. Quizá sea mejor que dejemos esto ya para mañana para no mezclar temas que no se pueden mezclar, porque son como agua y aceite, y, como resulta evidente, a esto quería llegar el autor del artículo de Y (Madrid)… a la economía… a la dichosa economía que por aquel año de 1940 debía, sin duda, de estar muy traspuesta. Decidimos, por tanto, cortar aquí el artículo de hoy y continuar mañana… con la economía criptanense.

Al ver lo dicho en este artículo de 1940, comprenderá el lector cuánto debe Campo de Criptana a Ángel Dotor.

JOSÉ MANUEL CAÑAS REÍLLO

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