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Avanzando por el directorio criptanense y después de recorrer tantos y tantos capítulos y de enumerar tantos y tantos gremios, y nombres de criptanense, y calles y números teléfonos del Anuario Comercial Manchego 1965-1966, a lo mejor tenemos que ir pensando en una nueva serie para este blog. A lo mejor sería conveniente confeccionar un listín telefónico de aquellos tiempos en que los números de teléfono eran de dos cifras, o de tres, mucho antes de que se automatizara el servicio, tiempos de centralitas, tiempos de telefonistas. Pero eso será después de haber acabado de recorrer todo el directorio criptanense, y aún, hay que reconocerlo, nos falta bastante. Como ya decíamos, esta serie será, entre todas las que se han publicado en este blog, de las más largas.

Dejábamos ayer el asunto en la «E», en la «E» de «Ebanisterías», capítulo para el cual se remitía a «Fábricas de Muebles». Viene después «Electricidad», y aquí sí encontrábamos ya ítems:

Centrales Eléctricas Navarro, S.A.
Hidroeléctrica Guadiana, S.A. San Luis, 4, Tl. 194.

Y como no hay «Electricidad» sin «Electricistas», bueno será que sigamos adelante, pues éste es el capítulo que encontramos a continuación. Pero solo encontramos uno, y esto nos escama, puesto que seguro que en el Campo de Criptana de aquel tiempo había muchos más. Y el electricista citado es:

Muñoz Muñoz, Ángel.- Serna, 6.

Y de «Electricistas» pasamos a «Embutidos», pero, como viene siendo habitual, remite a otro capítulo, que es el de «Fábricas de». Al final, el capítulo de «Fábricas» va a ser el mejor provisto de ítems, el que concentre buena parte de las referencias de la actividad económica de Campo de Criptana.

Y nos vamos al siguiente capítulo, que es el de «Engrase y lavado» y aquí, de nuevo, encontraremos una errata de las muchas y llamativas que presenta esta publicación. Sin embargo, hay que reconocerlo, son erratas que sin un conocimiento previo del nombre en cuestión, sería imposible de descubrir. Pero la hemos descubierto y, en consecuencia, hemos advertido de su presencia y damos, como viene siendo habitual, la forma correcta. Así pues, el único nombre en «Engrase y lavado» es:

Olivares Parroro (sic, quizá ¿Porrero?), Agapito.– Concepción, 8.

Aquí, con esta errata pillada in fraganti, acabamos el artículo de hoy. El siguiente es el de «Escuelas», con el subtítulo «De conductores»; luego vienen «Espectáculos», un «Esquilador» y ya el esperado capítulo de «Fábricas» que tantas y tantas remisiones hasta ahora citadas recoge.

JOSÉ MANUEL CAÑAS REÍLLO