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Hacía ya tiempo que no salía a relucir en este blog Celestino Martínez-Santos. Y por ello hoy volvemos a hablar de él y de sus grandes méritos y logros en su tiempo de alcalde de Campo de Criptana (véase: El alcalde Celestino Martínez Santos, y su consistorio, Campo de Criptana 1912).

Volvemos a hablar hoy de sus desvelos por mejorar la educación en la localidad, y nos vamos para ello a los años 1912 y 1913, años en los que se dio un impulso importante a la educación en Campo de Criptana. Él la apoyó explícitamente y sin ambages… rara avis realmente en el Criptana de ayer… en el de hoy, y a este paso, por lo que veo, también en el de mañana… porque la cosa no va a mejor, porque no todo se arregla solo con dinero y solo con dinero, ni con ordenadores portátiles para quienes aún no han vivido la embriagadora experiencia del tacto del libro, el regocijo de su portada, la caricia de su lomo, ese aroma a recién salido de imprenta, ese hojear…ese leer, en fin… ese placer infinito de la letra escrita. Hace falta algo más… A lo mejor ilusión… a lo mejor visión de futuro.

Pero retomemos la cuestión de hoy, que no es sino la relación de Celestino Martínez-Santos con la enseñanza en Campo de Criptana. Ya la opinión de la época alabó su por la cultura y por la educación (véanse: El elogio a Celestino Martínez Santos Palmero (Campo de Criptana 1912, I; y Los progresos de la enseñanza y el elogio a Celestino Martínez Santos, Campo de Criptana, 1913).

Una de las actividades educativas que puso en marcha en su tiempo como alcalde fue la Fiesta del Árbol. Porque Martínez-Santos no sólo era capaz de impulsar actividades; también lo hacía con originalidad, y ello le valió que, por ejemplo, la Fiesta del Árbol tuviese eco en muchos medios de prensa de la época. Ya en su momento lo exponíamos así en el artículo titulado El elogio a Celestino Martínez Santos Palmero (Campo de Criptana 1912) (II). Conviene que recordemos de nuevo, porque ya en otra ocasión hablamos sobre este texto, lo que se dijo sobre los progresos de las escuelas criptanenses y el papel decisivo que Martínez-Santos tuvo en ellos en el Suplemento a La Escuela Moderna, año XXIII, núm. 1693, del 22 de febrero de 1913 (pág. 383):

El Ayuntamiento y Junta local de primera enseñanza de Campo de Criptana (Ciudad Real) han introducido entre sus fiestas la del Árbol y la Escolar; han desdoblado las auxiliarías de sus escuelas públicas, instalándolas en los mejores locales posibles y dotando a los ex auxiliares de subvención para casa y material escolar, y han graduado una escuela de niños, preparando nuevos locales y dotando con 250 pesetas a cada uno de los tres maestros de sección en concepto de subvención para alquiler de casa.

Son reformas progresivas de educación popular que dicen muy alto en favor de la cultura de Campo de Criptana, de sus celosas autoridades, de los maestros de la localidad, que han sabido hacer conquistas tan productivas, y, sobre todo, del culto alcalde de Criptana, D. Celestino Martínez Santos, alma de las mejoras enunciadas.

Nuestra enhorabuena a todos por su cooperación en asunto de tanta importancia.

Teníamos muchas ganas de hablar de nuevo de Celestino Martínez Santos y así lo hemos hecho. Su época como alcalde, sus ideas, su impulso al progreso, su extraordinaria visión de futuro de la cultura y de la educación…, todo ello, lo justifica. Y de sobra. No será ésta la última vez que hablemos de él. Y siempre lo haremos con mucho gusto en estos tiempos en los que la enseñanza, aún, sigue teniendo mucho de heroico y a la vez de épico. Aunque parezca mentira.

JOSÉ MANUEL CAÑAS REÍLLO

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