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Hace mucho que no salen a relucir en este blog las crónicas del corresponsal criptanense en el periódico provincial El Pueblo Manchego. Y las echábamos mucho de menos, porque para pocos momentos de la historia criptanense tenemos tanta información sobre la vida cotidiana y social de la localidad como en la década de los años diez del siglo XX, tiempo que coincide con el periodo de mayor actividad periodística de nuestro corresponsal. Más que corresponsal, digamos, era cronista, porque no había aspecto de la vida criptanense que quedara al margen de su interés, no había momento que cayera en el olvido.

Hoy volvemos a él y es precisamente de la mano de nuestro farmacéutico y músico don Bernardo, Bernardo Gómez. Ayer hablábamos de él, y hoy vuelve a aparecer, pero no es él el protagonista. Don Bernardo vivió entre música y entre música se celebró el funeral de su esposa, el 16 de noviembre de 1912. Y precisamente de este funeral nos habla nuestro corresponsal criptanense en El Pueblo Manchego, año II, núm. 570, del 29 de noviembre de 1912. Dice así la breve nota publicada al respecto:

El día 16 se verificó en esta parroquia el funeral, por el eterno descanso de la que en vida fue digna esposa del inteligente y culto profesor de música y Farmacéutico D. Bernardo Gómez.

La orquesta que dirige el referido profesor, reforzada por las Scholas Cantoreum (sic, por «Cantorum») de los Trinitarios y Franciscos de Alcázar, y por los sacristanes D. Jesús Gómez y D. Aguedo Arinero, ejecutó magistralmente la misa de Calahorra.

Sin embargo, en este del espectáculo, como bien dirían aquellos famosos Queen, «show must go on»… el espectáculo debe seguir. Tres meses después, el mismo cronista criptanense, nos cuenta cómo don Bernardo acompañó al piano a Micaela de Peñaranda en la interpretación que hizo ésta de un himno escrito por ella. Fue parte la actuación de la celebración de la fiesta escolar del 20 de enero. Y así nos lo cuenta el cronista en el número 638, del año III, del periódico El Pueblo Manchego, del 20 de febrero de 1913.

JOSÉ MANUEL CAÑAS REÍLLO