Campo de Criptana en el “Anuario Comercial Manchego” (1965-1966) (XXXV): Pensiones, perfumerías y pescaderías… y de todo un poco

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No haré hoy introducción prolija a la cuestión, como viene siendo habitual. Ya de sobra saben todos los lectores que estamos embarcados en una serie, una larga serie, de artículos sobre la vida económica de Campo de Criptana en 1965-1966. Saben de sobra los lectores que sigan estos artículos que nos estamos basando en el Anuario Comercial Manchego de esos años, y que en él podemos encontrar gran parte de los profesionales y negocios radicados en la localidad por aquellos tiempos. Saben de sobra los lectores que ante cada artículo hemos hecho un obligado prefacio explicativo en el que se trataba un poco de todo, y especialmente de las letras del alfabeto que daban inicio a los nombres de actividades económicas criptanenses. Todo esto lo saben de sobra los lectores asiduos a esta serie, o a este blog. Por ello no haremos prefacio, y mucho menos prefacio prolijo.

Y ante tal situación bueno será que vayamos directamente al grano, que no es aquí sino el material correspondiente a los siguientes capítulos que nos va ofreciendo con notable generosidad la letra “P” en aquel anuario ya citado. Hoy nos ocuparemos de los apartados de “Pensiones”, “Perfumerías” y “Pescaderías”.

No tienen muchos nombres cada uno de los apartados, pero lo variado no tiene por qué ser abundante. Basta, a lo mejor, con que sea variado, y que haya un poco de todo y no un poco de mucho. A lo mejor no es bueno poner todos los huevos en la misma cesta. Por ello nos resulta tan interesante encontrar estos pequeños apartados que, aunque no predominantes ni abrumadoramente presentes en la vida comercial y económica criptanense, al menos si están presentes. Y no es poco.

Y, hay que reconocer, que para no querer hacer una introducción prolija, se nos ha ido un poco la mano, y al final hemos acabado haciéndola. Pero la vida es así: Siempre de sorpresa en sorpresa.

Y vayamos, por fin, al grano. Primero veamos el capítulo de “Pensiones”, en el que encontramos dos:

Consuelo Campos L. Pintor.- Santa Ana, 7.
Carmen Olmedo Campos.- Soledad, 1.

Y ahora “Perfumerías”. Sólo una aparece recogida en el anuario, pero seguro que había más, y seguro que había otros establecimientos de actividad miscelánea que, aunque no dedicados exclusivamente a la perfumería, sí la tenían entre sus actividades comerciales. El único ítem que encontramos es el siguiente:

J. Cuesta Abellán.- García Morato, 17. Teléfono 274.

Y vienen ahora las pescaderías. Se recogen dos nombres y, como en otros casos siempre decimos, seguro que había alguna más. Estos dos nombres son:

B. Ayllón Aranda.- Virgen 14. T. 51.
M. Muñoz Manzaneque.- José Antonio, 5. Teléfono 49.

Y ya que estamos aquí veamos el capítulo de “Pieles”, para el que, curiosamente, se recogen cuatro ítems:

Manuel Calzado Aguilar.
Andrés Esteso Perucho.- José Antonio, 4.
Francisco Iniesta Quintanar.- G(eneral) Primo de Rivera, 13.
Ramón Mena Rico.- José Antonio ,14.

Y son, en la mayor parte de los casos citados, también zapateros.

Y aquí lo dejamos hoy. Pero no creas, lector, que la “P” ha llegado a su fin o está próxima a acabarse. Queda aún mucho por decir sobre ella. Pero no será hoy.

JOSÉ MANUEL CAÑAS REÍLLO