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Un lugar para regatas (Cuadro "Panorámica de Ruidera"): Óleo de José Manuel Cañas Reíllo (2009)

Un lugar para regatas (Cuadro «Panorámica de Ruidera»): Óleo de José Manuel Cañas Reíllo (2009)

Como decíamos ayer, un bote con motor de nombre Criptana III participaba en la regata con picnic que se celebró en Ginebra en agosto de 1925. Su piloto era un deportista muy conocido en aquel tiempo, Albert Schmidt. No fue la aparición de esta embarcación llamada Criptana III un hecho aislado, o una mera curiosidad puntual. Yéndonos más atrás en el tiempo y en el mismo periódico, hemos encontrado otra referencia al Criptana III, lo que nos indica que durante un periodo de tiempo bastante amplio estuvo participando en regatas organizadas por la Sociedad Náutica de Ginebra.

Así encontramos de nuevo el Criptana III en la sección deportiva, capítulo «Regatas», del Journal de Genève, del martes 20 de julio de 1920. En este caso se dan los resultados de las regatas organizadas por la Sociedad Náutica de Ginebra el 18 de julio en Creux-de-Genthod. Se van citando las diferentes modalidades y llegamos a los resultados de la «course de canots automobiles», es decir, a la «carrera de botes con motor». De los nueve participantes, quedó el Criptana III en cuarto lugar, también como en 1925, al mando de Albert Schmidt. Por tanto, estuvo el nombre criptanense sonando por aquellas tierras suizas durante bastantes años.

En la orilla (Cuadro "Junto  a la laguna en otoño"): Óleo de José Manuel Cañas Reíllo (2011)

En la orilla (Cuadro «Junto a la laguna en otoño»): Óleo de José Manuel Cañas Reíllo (2011)

El Creux-de-Genthod es un famoso restaurante en Ginebra que está situado en la orilla del lago Lemán que tuvo su origen en un café abierto desde mediados del siglo XVIII. Ya a comienzos del siglo XX se convirtió en lugar de encuentro de la alta sociedad, de ahí que se cite aquí como sede de la regata.

Por cierto, si hubo un Criptana III, seguramente debió de haber antes un Criptana II y anteriormente un Criptana I… suponemos, aunque no siempre las leyes de la lógica son conformes al sentido común. Me viene a la memoria lo que suele ocurrir en algunos restaurantes de comida rápida en que se pregunta al cliente si quiere la bebida, mediana, grande o extragrande. No puedo evitar siempre replicar al vendedor que no puede haber mediana y grande si no hay pequeña, y que la progresión medida – grande – extragrande es ilógica, siendo la lógica pequeña – mediana – grande. Es la realidad. Quizá tampoco hubo un Criptana II o un Criptana I…

JOSÉ MANUEL CAÑAS REÍLLO