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Cerca de la estación: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2016)

Cerca de la estación: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2016)

Tiene el destino estas ironías, que así, de la noche a la mañana y como quien no quiere la cosa, pasamos directamente de las tragedias ferroviarias, de las que hemos hablado en los últimos días, a frivolidades varias, como la de hoy.

Es también el ferrocarril escenario necesario en esta historia, pero los protagonistas fueron tres criptanenses que, ignoramos en qué condiciones, si estaban sobrios o no, se decidieron a montar una broma sobre la línea férrea… para ver qué pasaba, supongo. Y la cosa no llegó a mayores por la profesionalidad (y sobre todo vista de lince) del conductor del tren, que pudo parar a tiempo. No llegó a mayores la cosa, pero sí fue el asunto noticia regional, y apareció la historia, en consecuencia, en periódicos de la zona.

Un ejemplo es la nota que publicó el periódico El Día de Toledo, año XXIV, núm. 1315, del 7 de abril de 1917.  Dice así:

Para broma la de tres individuos del Campo de Criptana, que al llegar un tren de mercancías, se colocaron en la vía férrea y uno de ellos se tendió sobre los rieles, otro simuló retirar trabajosamente al caído, y el otro hizo señales al tren para que se detuviese.

Menos mal que el maquinista detuvo el tren.

Yo les hubiera condenado á que probaran sus aptitudes físicas enganchados á un carro. Que era lo que merecían…

En las vías: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2016)

En las vías: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2016)

Y se preguntará el lector a qué viene esto de «Para broma». Baste decir que en la nota anterior se hablaba de política… es comprensible pues, que a continuación se publique… una broma. A pesar de todo, reconozcamos que los bromistas tenían una profunda vena dramática y que su «teatro» era verosímil. Si no hubiera sido así, el conductor no habría detenido su tren.

Terminemos con una observación de carácter lexicográfico. Se dice en la nota que el lugar en el que se «tendió uno de ellos» eran los rieles. «Riel», en efecto, aparece en el DRAE¸ en su segunda acepción, con el significado de

Carril de una vía férrea

Que viene el tren: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2016)

Que viene el tren: Foto de José Manuel Cañas Reíllo (2016)

En la primera acepción se recoge el significado referido a la barra metálica utilizada para las cortinas. Reconozco que no conocía el uso de «riel» en sentido ferroviario. En estos casos, el término que suelo utilizar es «raíl», con el mismo significado. Hacen ambos términos referencia a lo mismo, pero su origen es diferente, también según dice el DRAE: «riel» viene del catalán, mientras que «raíl» del inglés.

En tiempos actuales, con trenes AVE circulando por las vías, una broma como esta habría tenido un final muy diferente. De hecho, no habría sido broma, sino tragedia, o suceso… que es en lo que suelen acabar las bromas macabras.

JOSÉ MANUEL CAÑAS REÍLLO