Etiquetas

, , , , , , , , , , , ,

Son muchas las historias relacionadas con el tren que han sucedido en Campo de Criptana desde que se abrió su estación al tráfico a mediados del siglo XIX. Una de ellas tuvo lugar cuando el tren que traía de vuelta desde Alicante a Madrid al general Martínez Campos y al marqués de Salamanca, acompañados de veinte guardias civiles, se vio obligado a detenerse ante una potencial situación de peligro en las vías, cerca de la estación de Campo de Criptana. No extraña esta prevención en aquella época, convulsa por los conflictos políticos, en la que cualquier pequeña chispa podía lugar a una revolución y la alerta ante un posible atentado era algo cotidiano. El hecho fue objeto de una breve noticia en el periódico El Imparcial del sábado 13 de febrero de 1875, y dice así:

El tren en que llegaron  ayer á Madrid los señores general Martínez Campos y marqués de Salamanca tuvo que detener su marcha entre las estaciones de Záncara y Campo de Criptana, por haber observado el conductor que se le hacían señales con el farol rojo desde las inmediaciones del último de dichos puntos.

En el tren venian tambien 20 guardias civiles que se disponian á practicar un reconocimiento en el instante en que desaparecian las indicaciones causa de la alarma del maquinista: entonces volvió á ponerse en marcha muy lentamente el tren, y al llegar al punto en que se habian hecho las señales, se observó que había desaparecido el vigilante sin que se lograse descubrir su paradero á pesar de las investigaciones que al efecto se practicaron. Algunos de los empleados de la línea aseguraban haberse visto alguna gente sospechosa en aquellas inmediaciones.

Monumento al general Martínez Campos_Jardines del Retiro Madrid_Foto J. M. Cañas Reíllo 2011

Monumento al general Martínez Campos. Jardines del Retiro (Madrid): foto J. M. Cañas Reíllo (2011)

Estaba plenamente justificada esta alarma, porque los dos personajes a los que hace referencia la noticia eran fundamentales en el gobierno y la economía de la época. El general Martínez Campos (1831-1900) era un militar de pulcro expediente que había participado en diversas campañas militares, pero especialmente fue conocido por su participación en la Guerra de África de 1859-1860; era también un político influyente, diputado en las Cortes en 1876 y, desde 1879, senador, Presidente del Consejo de Ministros y Ministro de Guerra. El otro personaje era, posiblemente, uno de los financieros más importantes del país: el aristócrata José María de Salamanca y Mayol (1811-1883), Marqués de Salamanca, que promovió la construcción del ensanche hoy conocido en Madrid como el barrio de Salamanca consiguiendo sustanciosos beneficios inmobiliarios e invirtió en los proyectos de construcción de ferrocarril de Madrid a Alicante; bien es cierto que en sus negocios se benefició de su proximidad a la reina Isabel II y a María Cristina de Borbón aprovechándose del clima de corrupción entonces imperante. A pesar de todo, al final de su vida, el marqués estaba completamente arruinado (se dice que debiendo más de 6.000.000 de reales).

JOSÉ MANUEL CAÑAS REÍLLO